En Stonewall Inn, ubicado en el barrio neoyorquino de Greenwich Village, frecuentemente se presentaban disturbios porque la comunidad LGBT estaba luchando contra un sistema que perseguía a los homosexules con el consentimiento del gobierno. Por esto, el 28 de junio se conmemoran los disturbios de Stonewall. Este suceso fue el catalizador del movimiento moderno pro-derechos LGBT en Estados Unidos y en todo el mundo.
El día del “orgullo LGTB” podría decirse que en sus términos significa que ninguna persona debería avergonzarse de lo que es, sea cual sea su sexo o identidad sexoafectiva. En este sentido, lingüísticamente, el concepto equivalente sería el de “dignidad” LGTB.
Durante las décadas de 1950 y 1960, los gais y las lesbianas estadounidenses debían enfrentarse a un sistema legal mucho más hostil con los homosexuales que en muchos de los países. Esto sin decir que hasta hace poco el tema de la diversidad sexual era considerado como una enfermedad en donde la moralidad y la ciencia tomaban parte de esto para las “cura”.
Ahora en pleno siglo XXl a pesar de las luchas que se han hecho alrededor del mundo para encontrar una igualdad, siguen pasando maltrato verbales y psicológicos con las personas que se sientan diferentes en los parámetros sociales establecidos, es decir heterosexuales. Por esto aún sigue siendo como tabú que miles de ellos salgan a las calles a manifestar lo que debería ser normal en un estado de derecho.
A la marcha no sólo recurren personas homosexuales, también lo hacen personas que creen en la diferencia y portan con orgullo los colores que particularmente describen a la diversidad sexual.
Es sólo un día. Un día político, un día social, un día exclusivo e inclusivo. Eso es el día del Orgullo Gay. Ese día se marcha por amor, por convicción, por encontrar también la paz. Muchos de los que acompañan la marcha en varias partes del mundo, en este caso la que se vivió en la capital el pasado dos de julio, se podían regocijar al notar miraras diferentes y situaciones libradas del silencio.
Fue un día de lucha por 364 que se calla por susto a la diferencia. Gritaban y lloraban diciendo » Por qué, por qué nos asesinan, si somos lo diverso de América Latina». Ya no había nada más que decir, todo el mundo sabía qué buscaban los colores y la gente, que, por un día, no cargaban miedo de hablar, besar y mirar.