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«Gracias, señor presidente»

La primera mujer en ser corresponsal en la Casa Blanca, una figura recordada por hacer las preguntas difíciles.

21 de julio de 2013 - 04:00 p. m.
Helen Thomas, retratada en julio de 2007. / EFE
Foto: EFE - CHIP SOMODEVILLA / POOL
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Su primer trabajo fue como mesera. Pero de ahí salió pronto porque no sonreía mucho, dijo en alguna entrevista años después, cuando ya era una especie de leyenda en el periodismo norteamericano.

Desde pequeña, cuenta, hacía demasiadas preguntas. Un familiar le dijo que era mejor que dejara de ir por todo lado incomodando a la gente. Nunca dejó de hacerlo. Su nombre terminó siendo un sinónimo de incomodidad.

“Su decisión de invadir Irak ha causado la muerte de miles de estadounidenses e iraquíes. Todos los motivos ofrecidos para hacerlo han resultado falsos. Mi pregunta es: ¿realmente por qué quería ir a la guerra?”. La cámara enfoca y George W. Bush, presidente de Estados Unidos, se ve, bueno, incómodo.

El comienzo de Thomas en el periodismo vino de la mano de United Press (antes de que fuera United Press International), en donde empezó desde abajo en un mundo ampliamente entregado al dominio masculino. Cubrió de cerca la campaña presidencial de John F. Kennedy, en 1960. Cuando Kennedy fue elegido, Thomas se ganó el puesto que no soltó en toda una vida: corresponsal en la Casa Blanca, la primera mujer en entrar en un círculo privilegiado y cerrado a la participación de los hombres.

Varios presidentes celebraron su cumpleaños para ser cuestionados con dureza justo después. En una ocasión, la encargada de comunicaciones de la Casa Blanca le dijo que abusaba de su trayectoria para hacer preguntas injustas; la anécdota la cuenta en Thank you, Mr. President, documental que realizó la cadena HBO para contar la historia de esta mujer que nunca consideró que había preguntas groseras o indebidas.

“Entré al periódico escolar, en el que escribí mi primer artículo. Cuando vi mi firma en la página encontré mi vocación: podía ser entrometida todo el tiempo, eso era lo que quería. Cuando empecé a cubrir la Casa Blanca todas las puertas estaban cerradas para las mujeres en nuestra profesión. De hecho, apenas éramos seis o siete mujeres”.

Thomas dejó United Press International en el año 2000 y continuó su carrera como columnista de los diarios Hearst, en Estados Unidos. Abandonó esta última posición después de declarar en 2007 que los judíos deberían salir de Palestina.

Escribió media docena de libros, entre ellos uno para niños. En algunos se dedicó a criticar un oficio que siempre consideró necesario, incluso cuando muchos pensaban que era inoportuno.

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