En las entrañas de la selva amazónica colombiana, más exactamente en San Martín de Amacayacu, se juntaron por primera vez los pueblos Matis de Brasil y los Tikuna de Colombia, resueltos a narrar sus propias historias, los matis consiguieron dos cámaras en 2015 gracias a la Fundación Nacional del Indio y aprendieron a filmar con el apoyo del Centro de Trabalho Indigenista de Brasil (CTI). Ahora quieren que las comunidades del otro lado de la frontera, los tikunas, también se narren a sí mismos.