Mientras la plástica contemporánea se pregunta por el presente, por las problemáticas políticas, sociales, económicas y demás quejas de los ciudadanos de hoy, Javier Medina (Madrid, 1959) está en el futuro. Se pregunta por cómo puede medirse la densidad del espacio, cómo puede relacionarse la visualidad con los números, en una manera de hacer arte que ha denominado ‘Metarealismo’, que le sirve para desarrollar imágenes que salen de su Secuencia Trinitaria, una serie numérica, que le llegó, dice, luego de una experiencia extrasensorial, que no sabe cómo explicar.
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“Javier Medina plasma muy claramente las situaciones que vive, su conciencia ampliada, un estado de reflexión que existe en sus colores, en su pintura, en sus formas. Aprecia el conjunto en una gran dimensión y baja de escala en unos términos de nanotecnología. Si uno se fija muy bien, puede ver puntos muy sutiles, que si no se presta la atención suficiente pueden pasar desapercibidos, esto lo hace con demasiado detalle, cada punto es un número”, explica la doctora en Química-Física Cuántica Marian Verdes, en entrevista con el Instituto Cervantes, sobre la obra de Medina.
A su vez, Teresa Núñez, historiadora del arte, simplifica que lo que hace el artista es desarrollar un lenguaje visual propio, basado en formulas matemáticas, “para plasmar paisajes bellísimos, espaciales, que hablan mucho más de la belleza intrínseca que contienen”.
Entonces, algunos se interesan en la obra de Medina por lo físico, por lo que se ve, otros, por su parte, buscan conocer las teorías, lo que no se ve, de lo que hablará durante su visita en Colombia, que comenzará en Medellín, el 22 de mayo, cuando dará una conferencia gratuita en el Palacio de Bellas Artes, a las 5:00 p.m.. Tres días después, el 25 de mayo, desarrollará su conferencia magistral, titulada Conciencia multidimensional a través del arte, en el edificio de la Cámara Colombiana de Infraestructura, de entrada con inscripción previa y pago. En Bogotá, la primera cita será el domingo 26 a las 4:00 p.m., cuando Medina estará en el Museo de Arte Moderno de Bogotá Mambo, con entrada libre. Su conferencia magistral en la capital tendrá lugar el miércoles 29, desde las 5:00 p.m., también en el Mambo, con cobro y duración de tres horas.
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Desde su taller en Madrid, donde antes pintaba paisajes y figuras humanas y ahora dedica sus horas a entender las múltiples dimensiones y plasmarlas en lienzos, casi siempre pintados al óleo, Medina conversó con El Espectador sobre su visita a Colombia.
Su acercamiento a la ciencia, ¿cómo se dio?
Mi relación con la ciencia no se dio desde el principio de la carrera. Antes de pintar lo que pinto en la actualidad, hacía realismo, figura humana, paisajes, algo más clásico, una técnica depurada. Intuía que era un proceso de aprendizaje técnico sobre mi mismo, pero sabía que el arte no era la representación de la realidad visible, por eso, en la búsqueda, estuve una temporada viviendo en Venezuela, en 1997 y 1998.
Entonces, hice un viaje a la Gran Sabana, que había escuchado que era un lugar muy enigmático, esto es al sur de Venezuela, cerca a la frontera con Brasil. Allí una doctora me dio hospedaje en una cabaña, en una casa de madera, donde no había nada, era un lugar desconectado de la realidad. Allí, una noche, en un suceso complicado, que trasciende las leyes de la ciencia y de la física convencionales, cambió todo.
¿Qué y cómo cambió?
Tuve una serie de visiones naturales, digo naturales porque no consumía nada, ni ninguna planta ni ninguna yerba, ningún alucinógeno, solo bebía agua de las catarata, alimentos que la tierra producía. En esa conexión con algo, creo yo que en un momento de plenitud y de conciencia plena, surgió una visión. Todo cambió. Fue un momento de conexión muy fuerte. Desde entonces, ya no quise pintar como pintaba hasta entonces, lo di como una etapa concluida. A mi regreso a España no sabía qué iba a pintar, pero entendí que debía confiar en mi intuición. Poco a poco, le fui encontrando sentido, se abrió algo en mi conciencia y decidí integrar conocimientos que tienen que ver con la física, con la ciencia, con la metaciencia, una ciencia que no está en ningún libro.
Háblenos sobre Leonardo Fibonacci, quien tenía teorías similares a su trabajo…
Lo que yo propongo es diferente, nuevo, aunque ya existía la serie de Fibonacci, una serie numérica que descubrió Leonardio Fibonacci, 250 años antes que Da Vinci, que dice que todas las secuencias numéricas tienen un sentido geométrico, relacionadas con la tierra, las plantas, los animales; yo descubrí otra serie numérica, la llamé Secuencia Trinitaria, a la denomino una ‘metaciencia’, es una secuencia que se repite infinitamente, formada por números que son múltiplos de tres, quizás en el futuro puedan demostrar de manera tangible las diferencias de sustancia y materias.
¿Cómo se diferencia su método y su obra de lo planteado por otro pensadores?
Cuando se desarrolla en una hoja, visualmente, todas las piezas encajan perfectamente, de manera sencilla, pero magistral. A esta manera de hacer la obra le di forma siguiendo un patrón constructivo parecido al de Fibonacci, siendo el resultado algo totalmente diferente. Tiene una belleza intrínseca dentro pero, paralelamente, da mucha información, está conectada con la realidad, como el tiempo de metabolización de la molécual del ADN del ser humano, relaciones con el código binario en el espacio-tiempo, orbitaciones como la de Saturno en relación a la de Júpiter, el diámetro de la tierra y la luna que se relaciona con la Pirámide de Egipto. Todo esto está representado de manera natural en la matriz de la Secuencia Trinitaria. Da Vinci dijo: todo está relacionado con todo lo demás, con lo cual estoy de acuerdo, porque este patrón matriz lo demuestra, es una matriz maestra, a partir de la cual he hecho estos descubrimientos.
¿Qué tiene de artista y qué de científico?
Yo en realidad soy un artista. Lo que sucede es que los cuadros que he comenzado a pintar parten de la matriz y están inspirados por ese patrón geométrico. No es un trabajo abstracto, porque lo abstracto es lo contrario a lo concreto, solo que para entenderlo están las conferencias. Yo lo llamo ‘Metarealismo’, que habla de que vivimos en esta realidad tangible, pero hay otras realidades que existen en otras dimensiones y que operan en otra longitud de obra. Entonces, esas otras realidades, como están más allá, no encajan en ningún lenguaje artístico, debe tener una nueva definición. Investigo planos de realidad más allá de esta. Hay esferas, poliedros, juegos con la luz, estructuras reales, con una medida, con una distancia, un ‘peso’ y una energía, es otra realidad. Un mundo concreto que nadie había iniciado todavía en el mundo de la pintura.
¿Por qué, mientras el arte contemporáneo reflexiona sobre las problemáticas actuales, usted busca en lo multidimensional?
Mi camino es este. Me parece muy bien que los demás artistas hagan lo que quieren hacer, el arte es la libre creación. El mundo de la queja social, de los artistas que van a mostrar esas realidades, creo que ya tiene suficiente, que hay mucho. Las injusticias que hay en la sociedad ya es tan obvia que creo que no tiene sentido dedicarle demasiadas pinceladas de manera metafórica. Para mí el arte es elevar el espíritu, el alma, la conciencia del ser humano, a través de una obra artística. De esto, desgraciadamente, no es que haya mucho en el planeta arte.
¿Qué va a compartir con el público colombiano, cuáles serán los aprendizajes?
Voy a mostrar cómo el arte y la ciencia, la mística, para no usar el concepto religión, parten del mismo origen, deberían ser lo mismo. El público va a ver todo un mundo de percepciones y sensaciones, de conocimientos, al cual nunca han estado expuestos. Vamos a hablar de la creación del espacio-tiempo desde el punto de vista de un artista. Vamos a poner muchas estructuras gráficas, numéricas, donde se de la conferencia, lo que va a hacer que las palabras pasen a ser evidencias tangibles, porque la Matemática y la Geometría no engañan. Vamos a ver que hay un mundo de posibilidades, mostrando de manera teórica cómo el ser humano se auto-limita a sí mismo.
La información que voy a dar, los conocimientos que se van a expresar, están adelantados a este tiempo, por la sencilla razón de que no hay tecnología en la actualidad que sea capaz de medir la densidad del espacio y del tiempo, porque, en el espacio solo hay una sustancia, el universo solo crea las diferencias en la forma, pero no en la sustancia. La sustancia tiene infinitos niveles de densidad e infinitas organizaciones moleculares y atómicas, esa diferencia de densidad es lo que la tecnología actual no puede pedir y esa diferencia de densidades es lo que hace que unas formas sean de una manera y otras de otra. Este mundo de estructuras diferentes está dentro de los principios de la misma Física Cuántica y el arte es una herramienta que puede ser muy válida para acercarse a estas realidades, porque el arte, la ciencia, la mística buscan lo mismo: descubrir cuál es el origen y cómo está formateada esta realidad.
Mi herramienta es el mundo del arte, lo que domino a través de lo pictórico o lo compositivo. Cuando la obra está terminada, de esta manera, aparecen las fórmulas matemáticas y las teorías.