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La contadora de historias

Diana Uribe lanza su primer libro. Con esta propuesta editorial la experta se adentra, con su estilo desparpajado y particular, en los vericuetos del pasado y en los orígenes  de las civilizaciones.

04 de diciembre de 2008 - 12:00 a. m.
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Acaba de aterrizar de África, y como si las eternas horas de viaje no pudieran hacer mella en su pasión por compartir las historias vividas, Diana Uribe se despacha en relatos.

Con esa voz tosca, de matices divertidos y desaliñados, que discurre por  la historia de la humanidad todos los domingos por la radio, les cuenta a sus desprevenidos  audioescuchas cómo en este viaje fue descubriendo que las flautas de Burkina Faso suenan a las chirimías del Pacífico y  cómo se adentró en Malí para oír aquellos cantos primigenios de los que nació el blues que se cantaba en las plantaciones de algodón de Estados Unidos.

Si hay una pasión que podría desbordar su gusto por la historia,  es el placer al enseñar: “Soy una pedagoga sobre todo”, comenta Diana, para quien la respuesta más valiosa de sus horas de trabajo radial contando el pasado del mundo  la han tenido los profesores de sociales de los colegios que han entendido, con su apuesta, que la clave es relacionar la historia con la vida,

“Si los pelaos no pueden asociar lo que aprenden con su música, sus gustos, la historia de sus modas no se pueden apropiar de ese conocimiento”, asegura esta historiadora de vocación, pero filósofa de profesión que ha demostrado que en el país hay otros temas que se pueden colar en las agendas mediáticas y que el conocimiento es un valor que cada vez aprecian más personas .

Por estos logros y por los altos ratings que tiene su programa dominical, Diana Uribe, junto con Aguilar, decidió aventurarse en un proyecto editorial que conjuga lo radial y lo escrito. Historia de las civilizaciones es un libro que se devuelve en el tiempo hasta la aparición de la escritura y empieza a desentrañar desde Sumeria y Babilonia los orígenes de la humanidad.

Mapas, líneas de tiempo, un índice de películas que narran  sucesos históricos, datos curiosos y recuadros en donde se cuentan los  inventos que se crearon en cada época, son sólo complementos para la sesuda información que atraviesan las algo más de 200 páginas de su obra. Pero la historia cobra vida y adopta una voz con los seis CD que acompañan esta apuesta editorial interactiva y que resumen más de 20 años de trabajo de Diana Uribe, de internamiento en archivos colectando datos y de viajes profundos por Rusia, Europa oriental y Japón.

“La idea de este proyecto es que no sea eurocéntrico, cuando hablamos de Edad Media y Moderna estamos usando como referente hechos a la medida de cuatro países: Francia, Inglaterra, Alemania e Italia, que fueron los únicos que tuvieron medievo, o cuando hablamos del Oriente medio o cercano, ¿es cercano a qué? No a Bogotá, por supuesto, —dice jocosamente Diana— es lejano o cercano a Londres, al Meridiano de Grenwich. Ellos crearon todos los referentes con los que se cuenta la historia, pero este libro no quería reducirse a eso, quería contar los relatos de los otros pueblos”, explica Uribe, con esa pasión que hace que muchos colombianos no puedan despegarse de la radio mientras habla de Gandhi, de las brujas o la Guerra Fría.

“Este libro y mis narraciones buscan comprobar una teoría que tengo y que ahora que acabo de llegar de África la afirmo más, y es que los pueblos existen más allá de los conflictos y de los indicadores económicos. Los países siguen existiendo a pesar de sus tragedias. Eso no es todo lo que un pueblo es, es lo que en un momento dado un pueblo vive. Por eso hay que narrarlos, develar sus pasados, sus tiranos, sus víctimas”, concluye Uribe.

Este libro se entrega con la suscripción a El Espectador.

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