Antes de empezar a hablar de su experiencia en la elaboración del libro Maestros del arte popular, Cecilia Duque se apresta a explicar la diferencia entre artesanía y arte popular. El trabajo de investigación, que sustenta la selección de los protagonistas de la obra, requiere tener claridad sobre la diferencia entre hacer objetos utilitarios en serie con técnicas autóctonas y crearlos de manera única haciendo de cada uno una pieza de arte. “Los artesanos no necesariamente son maestros del arte populares. Ese título no lo ostentan tantos”, explica esta investigadora que lleva muchos años en las rutas de la sabiduría de los quehaceres manuales.
Esta obra, publicada por Suramericana para conmemorar sus 65 años, reúne hombres y mujeres de distintas regiones y etnias cuyo quehacer se destaca en talla en madera, textiles, fibras vegetales, joyería, alfarería y cerámica, carnaval, pintura, barníz de Pasto, cuero entre otros oficios. Historias románticas como la de Vicente Gutierrez Echavarría el joyero momposino cuyo padre (también orfebre) inspiró los pescaditos de oro del coronel Areliano Buendía; o la de Lucía Inciarte, una tejedora wayuu que es modelo en su comunidad, o Fidencio Miranda, un tallador pastuso que desde niño trabaja con machete y un pequeño taladro manual para hacer cajas maravillosas y únicas. Textos e imágenes son un maravilloso homenaje a estos artistas.