Se trata de un hombre que jamás ha permanecido estático, que disfruta dependiendo de sus propias habilidades y su creatividad, como lo ha demostrado en las actividades que realiza por fuera de la actuación, donde, desde distintas artes de lo sensitivo, una visual, la fotografía; y una olfativa: la perfumería, se construye constantemente tomando su innata seducción como concepto guía.
Precisamente es el concepto que ha convertido a Antonio Banderas en una luminaria del cine actual, con su propia estrella en el paseo de la fama desde el año 2005. Esa imagen preconcebida, justificada y creada por él mismo, identifica todo lo que se relaciona con su accionar: el misterio de la seducción, y los rasgos del placer, que se insertan en los cuerpos y rostros femeninos como muestra de un secreto anhelado que el hombre debe hallar hurgando en lo más profundo de la imaginación.
En esta ocasión, nuevamente Banderas transforma el deseo en imagen a partir de su segundo proyecto fotográfico, Women in Gold, el cual, tácitamente, invita a su interlocutor a buscar ese secreto inserto en la muestra que sirve para delimitar, entre toques dorados, los atributos más llamativos, salvajes y provocativos que demuestran, según Banderas, la fuerza de la mujer.
La fotografía como captura perpetua de un instante o una idea se ve, de esta forma, completa en las distintas dimensiones en las que se puede comprender la realidad que se dibuja en el encuadre, con el aroma, una parte innegable de cada recuerdo que se presenta como una obra conjunta de ese instante gracias a la fragancia Her Golden Secret.
La colección Secret de Antonio Banderas, donde se ubica la fragancia que actualmente promociona el actor, se ha convertido en la plataforma desde la cual ha podido experimentar con distintas tonalidades de la percepción, mientras se convierte en un habitual reconocido de los grandes diseñadores alrededor del mundo, entre ellos, la marca de la compañía con la que se asoció en el desarrollo de su aventura con los olores, el longevo emporio de la moda y la perfumería, fundado por Antonio Puig en 1914.
El camino de una nueva empresa comercial para una celebridad, que previamente se ha construido como tal en los medios, es tal vez carente de dificultades extremas, pero, desde la situación de Antonio Banderas, el reto de hoy se basa más en la permanencia, en mantenerse al frente de una industria copada de celebridades. Ya han transcurrido casi 16 años desde su primer lanzamiento: Diavolo, la cual, un año después, llegaría al mercado en su versión femenina como muestra de la inquietud sensorial que despertó el perfume en un neófito de aquellos tiempos, para este tipo de creaciones.
El ciclo The Secret del actor, originario de Málaga, se originó en el año 2010 con la llegada de la primera fragancia masculina con dicho nombre, la misma que en el año 2011 fue alimentada nuevamente con la fotografía en la primera exhibición que presentó Banderas: Secretos sobre negro , llevada a cabo en Río de Janeiro, Brasil, donde el público global pudo darse cuenta de dos características que tiene la fotografía para el preferido de Almodóvar, primero su tendencia de identificar los detalles con el color, el mismo color que se encarga de contar sus historias, y la segunda, el contenido filantrópico y solidario que pueden brindar las imágenes para el territorio que las acoge.
En su nueva visita a Colombia, una actividad que se ha vuelto recurrente luego de filmar la primera parte de la película The 33 en las minas de sal de Nemocón y Zipaquirá, la labor social de Antonio Banderas se realizará de la mano de la Fundación Coprogreso, encargada de recolectar los ingresos que generen las fotografías, que serán subastadas, y de utilizar dicho dinero para prestar diversos servicios como nutrición y educación a la población vulnerable del barrio San Cristóbal, al norte de Bogotá.
Pese a que esta actividad paralela se ha convertido, con sus distintas colecciones, en una vía alterna para que el intérprete exprese su emotividad, la función histriónica sigue viva en él, la misma que le permitió, primero con el teatro y luego como hijo pródigo de la llamada movida madrileña, un reconocimiento y status internacional al cine español desde la década de los ochenta.
De regreso al campo de los aromas y a la más reciente colección (The Secret) de Banderas, pudo percibirse una leve muestra de aquel deseo de individualidad y más aún, de compartir la individualidad que motiva a las grandes figuras del celuloide a realizar este tipo de movimientos ajenos a la actuación. La situación particular en la que Banderas tiene a la geografía actual de la perfumería es el abandono de esa expresión única del creador para convertirse, transicionalmente, en un homenaje hacia la mujer como gestora del hombre seductor que mostraban las primeras notas de The Secret y The Golden Secret desde el año 2012.
Ahora, para el actor de múltiples facetas y marcado acento al momento de expresarse en lengua inglesa, existe permanentemente una traducción femenina de cada uno de sus perfumes, The Secret es ahora Her Secret y The Golden Secret es ahora Her Golden Secret, porque es “ella” la que creó al actual Antonio Banderas, es “ella” quien manifiesta ahora su individualidad y es ella quien tiene la última palabra para contarle al mundo cuál es el verdadero secreto que oculta el ahora perfumista.
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