El punto final de la versión número 20 del Festival Internacional de Jazz del Teatro Libre de Bogotá está cerca. Y la propuesta para el broche de oro es Jacques Loussier, un pianista francés con más de siete décadas encima que ha dedicado gran parte de su vida a la exploración de los estilos clásicos y al disfrute del jazz con su riqueza melódica.
“El jazz me ha dado la libertad para improvisar y con él logro que una obra no sea la misma todas las veces. Mientras que la música clásica me ha aportado una formación metódica para hacer de la interpretación un estilo de vida”, manifiesta Loussier, quien creció escuchando las creaciones de Gershwin, los cantos de Fitzgerald y las obras de Mozart y Vivaldi.
En este momento prepara dos nuevos registros, con los que espera tener mayor acogida que con su serie ‘Play Bach’, que vendió más de seis millones de copias.
Para Jacques Loussier, la música es un fluir constante y, tal vez, por eso es que no se ha aburrido de grabar discos y ofrecer conciertos en todo el mundo. Sin duda, este francés virtuoso es un excelente pretexto para disfrutar de las últimas melodías que tiene, por este año, el Festival de Jazz.
Pasando revista, el evento dedicado al género sincopado y que albergó a más de seis mil espectadores, trajo a un Chano Domínguez inspirado y que ofreció, al lado de grandes músicos del flamenco, el mejor concierto que ha ofrecido en Colombia desde que pisó por primera este país hace 10 años.
También dejó un grato recuerdo con músicos criollos y una sorpresa inmensa al ver al veterano baterista Plinio Córdoba en acción. Todo un gusto para el ojo y el oído.
Gianni Bardaro, de Italia, y Colina Jazz, de Colombia, deleitaron al público con sus propuestas. La nota novedosa corrió por cuenta del grupo Rackham, que fusionaba el rock con el jazz y que tuvo la oportunidad de abrirle a Terence Blanchard, un trompetista norteamericano diestro en su ejercicio artístico, pero bastante alejado de los espectadores.
La grandeza del contrabajista Ron Carter se confirmó una vez más. Sensible como músico y sentimental como ser humano, porque logró empatía con la gente desde el primer minuto. Las sonoridades latinas tuvieron cabida con los holandeses de Nueva Manteca y con Juan Monsalve Trío.
Un festival para todos los gustos que tiene un elemento adicional: una publicación con tinte editorial que se convierte en material de consulta.
El viernes Jacques Loussier en Bogotá. Auditorio León de Greiff. 8:00 p.m.