La diseñadora barranquillera Adriana Castro sabe que lo que lleva creando desde 2007 son mucho más que carteras. “La cartera es un micromundo”, sentencia la creadora radicada en Miami que logró colar sus diseños en la película Sex and the City 2.
Castro, invitada especial a la III Semana Internacional de la Moda de Bogotá y al International Footwear and Leather Show, que se llevarán a cabo del 15 al 18 de febrero en Corferias, sabe que ese objeto tan celebrado, por el que se pagan miles de dólares, es “un vestigio del mundo interior de las mujeres que se lleva en público”, así que cuando diseña no pierde de vista nunca que lo que ella hace está lejos de ser simplemente un objeto utilitario. “Lentamente las mujeres se han dado cuenta de que comprar un bolso bueno es una gran inversión, les durará más que un vestido y podrán usarlo múltiples veces sin temor a ser señaladas”, asevera esta experta en convertir pieles exóticas en el sueño de mujeres como Eva Longoria, Jennifer López y las hermanas Kardashian.
Su pasión por las pieles nació cuando era niña, época en que viajaba cada fin de semana al criadero de cocodrilos que tenía su padre, exportador de pieles. Después de un fugaz paso por la economía, Adriana Castro rápidamente se dio cuenta de que esa cercanía con los registros de la piel de los lagartos había hecho una mella en su cabeza ávida de llevar sus ideas a prendas usables de verdad. Fue así como estudiando en el Art Institute de la Universidad de Miami presentó su primera colección y siendo aún una desconocida recibió el beneplácito de la prensa, que no pudo más que reconocer sus riesgos en las texturas, su técnica de doblegar la dureza de la piel del cocodrilo —que le había permitido construir carteras menos estructuradas y rígidas—, su apuesta por nuevas pieles, como la de la mantarraya y su innovación en terminados mates, brillos y gamuzados, poco comunes en aquellos que decidían usar las pieles naturales como materia prima.
De las críticas de aquellos que acusan a diseñadores de su tipo de no amar a los animales ella también salió bien librada: “Siempre se trata de educar al público, hay una organización llamada Cites que regula el comercio de este tipo de pieles en el mundo y que le asegura al comprador que son pieles que provienen de zoocriaderos legalmente establecidos, en donde se cultivan los animales para ese fin. Sólo en Colombia, un criadero de cocodrilo tiene que devolverle al medio ambiente el 5% de la población anual de la especie con la que trabaja. Así que es completamente al revés, estos criaderos contribuyen con la repoblación de la especie”, explica la diseñadora.
Los sobres, esas carteras planas que pueden prescindir de agarraderas, han sido y siguen siendo su pieza más celebrada. En su desfile, el próximo martes en Corferias, Castro mostrará una colección inédita, otoño-invierno de 2011, en donde los sobres que han conquistado las páginas de la revista Vogue de manos de íconos como Sarah Jessica Parker vuelven a reclamar su protagonismo. Además, esta es una colección que juega con las siluetas de los años 40 y 50, en la cual los colores oscuros y neutrales le ganan esta vez la batalla al tradicional colorido que caracteriza a Castro. Así, cobrizos, negros, metales opacos y cafés inundarán la pasarela con una variedad de tamaños y de bolsos grandes y desestructurados.