Del 4 al 16 de mayo se realizará la XXIV Feria Internacional del Libro de Bogotá, cuyo invitado de honor será Ecuador. Por eso, el país hermano exhibirá en 3.000 metros cuadrados una muestra representativa de su riqueza y diversidad literaria, artística, musical y gastronómica. Además, pondrá en escena en el pabellón 4 una parte de la selva amazónica por medio de la exposición ‘Vive el Yasuní ITT’, inspirada en uno de los proyectos de protección y preservación del medio ambiente más ambiciosos del mundo.
En una estructura inflable, el diseñador y artista ecuatoriano Paul Jauregui hará un montaje con pinturas, fotografías de gran formato, videos y hologramas —todo realizado por ecuatorianos— para que los visitantes conozcan la selva que se va a conservar. Esta exhibición se complementará con una galería de arte, un restaurante con lo mejor de la gastronomía ecuatoriana, una librería con lo más destacado de su industria editorial, varias exposiciones de arte y un ciclo de cine.
Hipopótamos de Vargas Llosa Otras de las grandes atracciones de la próxima edición de la feria será la exposición itinerante ‘Mario Vargas Llosa, la libertad y la vida‘, organizada por la Pontificia Universidad Católica del Perú en homenaje al ganador del Premio Nobel de Literatura 2010.
El curador de la exhibición es Alonso Cueto, paisano, amigo y colega de Vargas Llosa. El año pasado dio de qué hablar cuando dijo que había sido testigo del momento en el que un brujo del departamento peruano de Ayacucho le vaticinó con unas hojas de coca a Vargas Llosa que iba “a ganar el Premio Nobel, pero tendrá que esperar algunos años”.
La muestra está dividida por temas: Diarios de un joven rebelde; El autor universal; Una vida en movimiento; El refugio de un lector; La literatura es fuego: personajes y escenarios; El político: batallas por la libertad; El periodista: un escritor de su tiempo; La morada de un héroe; La seducción multicolor: la selva; Zavalita conversa con Ambrosio; El teatro: luces, música, escenarios; y por último Académico: una tradición intelectual.
Cada una de estas partes muestra por medio de documentos, publicaciones, manuscritos, cartas, fotografías, videos, instalaciones y objetos personales diferentes facetas de la vida personal y profesional del autor de ‘La ciudad y los perros’, ‘La casa verde’, ‘La guerra del fin del mundo’, ‘Conversación en la Catedral’, ‘La fiesta del chivo’ y ‘El sueño del celta’, entre otra obras.
La exposición contará con algunos de los hipopótamos que colecciona el escritor, quien en varias entrevistas ha reconocido la fascinación que siente por estos gigantes africanos. “Tengo un cariño por ese feo y enorme animal, que es uno de los más benignos que haya creado la naturaleza, el del paladar más delicado y con una deliciosa proclividad por el amor”, dice Vargas Llosa, quien se inspiró en estos mamíferos para hacer la obra de teatro Kathy y el hipopótamo. También se podrá ver una instalación de uno de los cuartos del Colegio Militar Leoncio Prado —escenario de la historia de La ciudad y los perros— y otra del Bar La Catedral, donde se encuentran los protagonistas de Conversaciones en La Catedral.
Un elemento que se incorporó hace poco cierra con broche de oro la exhibición: la carta que le envió la Academia Sueca a Vargas Llosa en la que Peter Englund, el secretario permanente de esta, le comunica al escritor en español que obtuvo el Nobel de Literatura.
Mario Vargas Llosa, la libertad y la vida, deleitará a los lectores, seguidores y admiradores de este escritor, y le dará una oportunidad única de conocerlo de una manera didáctica y lúdica a quienes aún no lo han leído.