Mi ventana brinda una vista, un tanto caótica.
Mi ventana me guía hacia un sueño, vasto, ajeno.
Mi ventana trae un recuerdo, algo que el tiempo se lleva.
Mi ventana trae la verdad, aunque me duela día tras día.
Mi ventana recita poemas; versos que resaltan mi belleza.
Mi ventana me recuerda quién soy, mientras lloro en mi almohada.
Un murmullo gutural anuncia que la ventana se irá, ya no estará para mí.
Un recuerdo cercano confirma su alejamiento gradual.
Y yo me sumerjo, arrastrada por un desamor que me dejó sin aliento…