Un hombre camina por paisajes hermosos y extraños recolectando lo que encuentra a su paso: yerba, agua, objetos diversos. Cuando cae la noche, regresa a su casa para entregarle a su hijo enfermo lo que pudo hallar durante el día. Amanece y, lo que el hombre esperaba, sucede. Esta es la sinopsis oficial del cortometraje que en el 2003 recibió el premio del jurado en la primera versión del Festival de Cortometrajes y Escuelas de cine El Espejo, certamen creado por Felipe Moreno Salazar y que en sus diez años de existencia ha representado un espacio para la difusión de las cintas de corta duración.
Od el camino, de Matín Mejía impresiona por el impecable trabajo con la imagen, cada escena sumerge al espectador en una atmósfera construida por el sonido del viento y la complicada respiración del niño enfermo. Mejía logra que durante 30 minutos la realidad parezca un espejismo. Esta producción recibió el Gran Premio que otorga el Festival de Cortometrajes de Oberhausen (Alemania) y la distinción como Mejor Película Experimental en el Festival de Cine de Teheran (Irán).