El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Para pasarla de feria con La Otra

El arte contemporáneo que se hace al margen tiene su propio espacio. Más de 130 participantes integran esta muestra en Bogotá.

15 de octubre de 2008 - 04:18 p. m.
PUBLICIDAD

La actitud de La Otra es moderada. Su comportamiento debe estar sintonizado con el carácter clandestino y con la posibilidad de recibir todas aquellas ofertas que no encuentran destinatario fácil. También debe asimilar la existencia de una o de más ofertantes que presten servicios similares porque, al fin y al cabo, La Otra está ahí, simplemente, para complacer.

No juzga, pero su posición ante la vida es clara. A pesar de no ostentar un lugar visible y privilegiado, siempre intenta exhibir lo que está en el anonimato. Y es que la intención de La Otra es mostrar el arte que tenga una postura, que hable, que diga cosas y, sobre todo, que haga una invitación directa a la reflexión.

Esa es la filosofía de La Otra, Feria de Arte Contemporáneo que en 2008 llega a su versión número dos y que pretende posicionarse dentro de las manifestaciones artísticas de este tiempo, teniendo en cuenta que el concepto de lo contemporáneo trata de erradicar la idea de que el artista es un genio creador que espera el arribo de las musas.

“La Feria nació el año pasado porque pensamos que el espacio de Artbo es muy bueno, pero no necesariamente estamos de acuerdo con algunas de las características de esa feria y decidimos proponer otro acercamiento a las expresiones artísticas. Creemos que el arte no puede meterse en la misma bolsa de todos los productos utilitarios”, comenta Jairo Valenzuela, uno de los gestores de La Otra.

En este espacio alternativo se darán cita más de 30 participantes, entre galerías, escenarios independientes, proyectos in situ, publicaciones y revistas especializadas en arte contemporáneo de corte nacional y extranjero. De igual manera, habrá programación de arte sonoro y video-arte de países tan diversos como Alemania, Argentina, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Irán, Italia, México, Suráfrica, Uruguay y Venezuela.

La Otra se puso en la tarea de invitar a las galerías que asumen el reto y el riesgo de mostrar cosas distintas, así como todas aquellas piezas que no son viables comercialmente. Con dos años de experiencia, pretende ser el lugar óptimo para los coleccionistas y para el público formado, pero ante todo quiere darle a la gente la posibilidad de ver buenas exposiciones de arte contemporáneo.

“De un tiempo para acá empezamos a tomar conciencia de que sí existe el arte que se hace al margen de la gran industria cultural y pensamos que una feria de las características de La Otra logra complementarse muy bien con un espacio un poco más institucional como Artbo”, asegura Valenzuela, un enamorado permanente del arte que piensa que Colombia está pasando por uno de sus mejores momentos en ese campo y que todos los ojos del mundo artístico están puestos en nuestro país.

Como es de suponer, esta gran muestra no se realizará en el típico recinto ferial con óptimas condiciones estéticas, sino que se adelantará en la antigua sede de la litografía Canal Ramírez Antares, localizada en el Bosque Izquierdo/Macarena, en Bogotá.

No ad for you

Para muchos la palabra feria es sinónimo de vender… pero aquí no tiene esa única finalidad, ya que su misión es abrir espacios importantes para el arte. La apuesta es por lo controversial, sin darle prioridad a lo maquillado. Se trata de que se note la pobreza y las condiciones marginales en las que vive Colombia… ese es, sin duda, el espíritu de La Otra.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias