María del Carmen, la protagonista de ¡Qué viva la música!, de Andrés Caicedo era rubia. “… Rubia, rubísima. Soy tan rubia que me dicen: ‘Mona, no es sino que aletee ese pelo sobre mi cara y verá que me libra de esta sombra que me acosa’, como cuenta al comienzo de la novela. Así, Rubia, será también la protagonista de la versión en cine de la obra de Caicedo que se está filmando en Cali, en este preciso momento. Se llama Paulina Dávila.
No es una adaptación, no. Porque, según Rodrigo Guerrero, el productor de la cinta, hacer una adaptación sería seguir todos los lineamientos que la novela sugiere y ellos no querían hacer eso. No seguirlos todos, por lo menos. No les interesaba, por ejemplo, que tuviera lugar en la Cali de los años 60. Buscaban mostrar lo vigente que sigue siendo la propuesta del escritor caleño y, para ello, era necesario sacarla de su temporalidad original. “La película es atemporal, porque si tú haces el recorrido de la historia de Cali hoy, te das cuenta de que hay partes de la ciudad que se mantienen en el tiempo, que la música las ha mantenido en el tiempo”, afirma Guerrero. “Lo fundamental aquí es la búsqueda permanente de identidad de los jóvenes a través de la música y del baile. Ellos definen cómo se visten y con quién están a través de lo que escuchan y de lo que bailan; así se diferencian de los que estaban – generacionalmente – detrás de ellos. De eso se trata esta historia”, continúa.
Y esa atemporalidad, la búsqueda de la naturaleza de los jóvenes y de su mundo, la extendieron a todo el proceso de selección de actores. No fue un casting convencional, fue un casting por internet. Los interesados ya no tenían que afrontar los nervios de una audición presencial sino que podían, desde la comodidad de sus casas, grabar, cuantas veces quisieran, dos videos con los requisitos que pedía el equipo de producción. En uno tenían que explicar por qué querían estar en la película, convencer que estaban enamorados con el proyecto y, en el otro, debían mostrar una escena, en la que se les pudiera ver en acción.
“Porque esta película siempre ha sido de jóvenes. De esa energía de los jóvenes que no tiene que justificar ni pedir permiso para nada y que viven lo que quieren vivir sin buscar una lógica para eso. La manera que nosotros tenemos para llegar a eso es vía internet. Es por ahí por donde se comunican. Además, y los resultados lo demuestran, la generación de adolescentes actual produce contenidos y no le tiene miedo a la cámara”, afirma el productor.
Así, recibieron más de 1000 videos de personas que estaban interesadas en aparecer en pantalla. Se sentaron a verlos, uno por uno. Recibieron de todo. Actores reconocidos y talentos que hasta el momento eran desconocidos. Propuestas malísimas y perfiles interesantes. De lo que vieron, junto con algunas invitaciones personalizadas que realizaron, escogieron a los protagonistas. Todavía no han terminado de seleccionar, sin embargo. Aún quedan personajes por elegir.
La decisión de hacer una convocatoria por internet fue también para expandir las posibilidades de participación y no limitarlo solamente a una ciudad. Buscaron crear, al mismo tiempo, una vitrina para los talentos jóvenes, que comenzó con el casting y con la que pretenden continuar. Todo desde una visión innovadora de la industria: “Para mí, la manera de hacer cine, como lo veíamos haciendo antes, ya no tiene sentido. Ya no se trata de contar una historia en una pantalla, se trata de contarla en muchas pantallas, desde la del cine hasta lo que hagamos en los computadores, en los móviles, etc. Es una lógica que va mucho más allá que un casting, tiene más que eso”, dice Guerrero.
El cine es, en este caso, para los jóvenes y para la música. “Todos, menos yo, sabían de música. Porque yo andaba preocupadita en miles de otras cosas. Era una niña bien. No, qué niña bien, si siempre fue rebuzno y saboteo y salirle con peloteras a mi mamá”, dice María del Carmen al comienzo de la novela. Ella aprendió de música y se soltó a bailar en el desarrollo de la trama. Eso harán, también, los actores que escogieron. Aprenderán de música, irán desde el rock hasta la salsa, la salsa brava. Así. Como en la novela de Caicedo.
Casting:
María del Carmen: Paulina Dávila
Don Rufián: Christian Tappan
Bárbaro: Nelsón Camayo
Rubén: Juan Pablo Barragán
Mariangela: Alejandra Ávila
Leopoldo: Luis Arrieta
Ricardito el Miserable: David Cantor
Solano: José Alonso Restrepo
Padre de María del Carmen: David Guerrero
José Hidalgo: Malcom Yamal
Manuelito Rodríguez: Manuel Viveros
Flaco Flórez: Javier Gardeazabal
Don Moises: Jose Ferner
María Iata: Astrid Ramírez.
Dino: Juan Aguirre
Gringo 1: Lucas Nieto
Gringo 2: Ilha Rosendahl