Con una gran cena de gala llamada “¡Para que viva el Mambo!” que se realizará el próximo miércoles 26 de noviembre en las instalaciones del museo, se inician las actividades para recaudar los fondos con los cuales se construirá la ampliación de su sede en el centro de la capital del país.
Esta es una oportunidad para que todos los amigos del museo, coleccionistas, empresas y artistas contribuyan a reunir los 600 millones que se esperan recolectar en este evento. Los asistentes recibirán un grabado en aguafuerte de pliego en papel Fabriano de 285 gramos que David Manzur donó generosamente.
El 31 de octubre de 1963, la crítica de arte argentina Marta Traba leía el acta de inauguración de lo que hoy en día es uno de los museos más representativos del país. Traba y Gloria Zea, quien ha dirigido el Mambo por casi 40 años, fueron las responsables de haber consolidado una ventana al arte moderno y contemporáneo en Colombia. En el momento la colección permanente cuenta con aproximadamente 3.000 piezas, dentro de las cuales se destacan obras de Julio Le Parc, Pablo Picasso, Francis Bacon, Joseph Beuys, Andy Warhol y de todos los grandes artistas colombianos. Por falta de espacio, la mayoría de estas obras se encuentran relegadas en una bodega.
Antes de fallecer, el maestro Rogelio Salmona, quien fue al arquitecto de la actual sede, alcanzó a dejar listos los planos del proyecto de ampliación. La obra, precisamente, concebirá un espacio dedicado exclusivamente a exhibir la colección permanente. La ampliación consiste en un edificio de 17.500 metros cuadrados conectado a la sede actual, que contempla la construcción de salas de exposiciones, una biblioteca, un patio de esculturas, un auditorio, una cafetería, una terraza de restaurantes, oficinas y dos pisos de parqueaderos subterráneos. La obra triplicará en tamaño a la instalación existente y se espera que concluya en dos años y medio, según los cálculos iniciales. Las boletas para la cena se pueden conseguir en www.tuboleta.com.