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Un obstinado de la actuación

Tras 15 años actuando en TV y su primer protagónico en cine, Diego Trujillo explora una nueva faceta de su talento.

31 de marzo de 2009 - 07:02 p. m.
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Como actor, Diego Trujillo se ha dado el lujo de hacer sólo aquellas cosas que le han interesado. Con un tono determinante, afirma sin vergüenza que rechazó una propuesta de Mike Newell para un personaje en El amor en los tiempos del cólera, al tiempo que rescata las cualidades de los proyectos en que ha participado. “Me interesan las historias muy bien escritas y los personajes que para mí constituyan una posibilidad real de expresión. No me interesa simplemente figurar”. Y aunque esta afirmación suene arrogante, no lo es, simplemente es su posición personal.

Pero la actuación no fue un llamado de juventud. Diego Trujillo es arquitecto y por varios años la construcción ocupaba su tiempo. Sin embargo, esos pinitos como actor en el colegio seguían latentes y tenía reservada la actuación como un pasatiempo que luego se convirtió en su verdadera pasión y ocupación. “Dije: si me quedo haciendo arquitectura voy a ser uno más construyendo, pero actuando puedo y quiero destacarme porque esto lo siento muy fuerte dentro de mí”.

Durante estos 15 años de variados personajes en televisión, también ha hecho incursión en el teatro y en el cine. Aunque no han sido muchos los proyectos cinematográficos, tiene un protagónico (Riverside) a cuestas y un personaje pequeño en la hollywoodense Prueba de vida.

Nuevamente, con su tono altivo, afirma que no se muere por hacer cine a menos de que se le presente una historia muy bien escrita y que le dé el terreno necesario para actuar con placer.

Por ello, el año pasado tomó otra decisión radical en su vida. Se alejó de las cámaras, empezó a escribir para él y se concentró en un nuevo proyecto que le permitiera explorar su talento y asegurar su futuro como actor. El resultado fue un monólogo que habla de la edad media de los hombres y lo que significa acercarse a los 50 años.

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