Muy formales, como en visita, así se comportan los cuatro personajes de la obra Un dios salvaje. Lo cortés no quita lo bestia. Sin embargo, sus verdaderas personalidades van aflorando con el transcurrir de los minutos, con las indiscreciones y con la intermediación del licor en la solución de conflictos sociales.
La irreverencia, una falsa cortesía y la intención de no transgredir los parámetros de unos supuestos adultos civilizados, son la constante de este montaje escrito por la dramaturga francesa Yasmira Reza, dirigido por Adela Donadío y producido por Víctor Sánchez.
Las parejas Vidal y Durán se reúnen para solucionar un problema entre sus dos hijos de 11 años. El conflicto menor terminó con golpes, palos y la pérdida de dientes de uno de los niños, hecho que motivó a los padres a cuadrar una visita y tratar de limar asperezas.
La pelea entre los niños termina siendo tan sólo el pretexto para que los cuatro adultos (interpretados por Ernesto Benjumea, Victoria Góngora, Rosario Jaramillo y Ricardo Leguizamón) expongan sutiles reproches, digan palabras irónicas y expresen sus más internos sentimientos.
La complejidad en las relaciones interpersonales, los conflictos de pareja debido a la convivencia, los bajos instintos de la raza humana y los demonios que hablan al oído son abordados de manera abierta por esta comedia con altísimas dosis de tragedia y realidad.
Esta pieza dramática, que se encuentra en cartelera en España con Maribel Verdú y Aitana Sánchez Gijón como protagonistas, fue galardonada con el Premio Tony 2009 como mejor interpretación en Broadway y ha colmado los principales escenarios en Barcelona, Zurich, Buenos Aires y Nueva York.
‘Un dios salvaje. Lo cortés no quita lo bestia’, hasta el 19 de diciembre. Temporada de miércoles a sábado 8:30 p.m. Teatro Nacional, calle 71 N° 10-35. Tel.: 542 4919.