Ninguna de las ediciones pasadas del Festival Iberoamericano de Teatro había generado tanta expectativa como ésta. La ausencia de su fundadora, Fanny Mikey, desde hace más de un año había dejado en sus seguidores la incertidumbre de una fiesta sin anfitriona. Sin embargo, lo que ha vivido Bogotá en los últimos 15 días demostró que el Festival es un evento maduro y que, a pesar de la nostalgia por la partida de Fanny, su legado está más presente que nunca.
Después de dos semanas de intensa programación, la directora del Iberoamericano, Ana Marta de Pizarro, reconoce que los ojos estaban puestos sobre el evento. “Sabíamos que el primer Festival sin Fanny generaría incertidumbre, así que le apuntamos a la excelencia de principio a fin. En la manera de escoger las obras, en los patrocinadores, en la logística. Y la respuesta de todos no habría podido ser mejor, tanto del público como de nuestros patrocinadores y de todo el equipo de trabajo”.
Además de ver espectáculos inolvidables como Condición aérea, de Argentina; Samsara, del ballet de V. Ullate de España; obras como Por qué, Por qué, dirigida por Peter Brook, y el gran cierre que llenó el cielo de luz y fuego anoche en el Parque Simón Bolívar con Jugadores de luz, los seguidores del Festival podrán estar tranquilos porque hacia adelante ya hay proyectos caminando, pues Ana Marta de Pizarro cuenta cómo ya se está conversando con el gobierno polaco para que sea éste el país invitado de honor del próximo Festival, y cómo, cada seis meses, la Corporación del Festival Iberoamericano de Teatro hará presencia con un encuentro de artes escénicas. “Para el próximo semestre está el encuentro de flamenco y para los siguientes estamos trabajando en una coproducción de Pantaleón y las visitadoras, dirigida por Jorge Alí Triana, que ha sido un éxito en Nueva York”, continúa emocionada Ana Marta. Además, anuncia que varias de las obras colombianas de teatro callejero estarán presentes en el Festival de Teatro de Australia. Así, de los proyectos que vienen se puede decir que el Iberoamericano cierra su XII edición con una gran ovación de pie.