Con un presupuesto de $16.000 millones se dio comienzo este mes al Instituto Distrital de Artes, una entidad que busca ser el eje transversal de la ejecución de todos los proyectos de las diferentes manifestaciones culturales de la capital. Después de tres años como subdirector cultural de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, el músico y comunicador social Santiago Trujillo asume la dirección de este instituto, que promete ser el nuevo baluarte de la cultura en Bogotá.
¿Qué pueden esperar los bogotanos de este nuevo Instituto Distrital de las Artes?
Los bogotanos tendrán en el Idartes un espacio para la reflexión estética, para el mejoramiento de su calidad de vida a través de los diversos eventos y actividades que programamos. Si logramos quedarnos en la memoria de los bogotanos a través de momentos y experiencias artísticas inolvidables y logramos que perciban en nuestra gestión rigor, transparencia y pasión por el trabajo, entonces todos tendremos una entidad reconocida y posicionada. Eso es lo que los bogotanos pueden esperar.
¿Qué presupuesto tendrán y en concreto qué funciones tendrán?
El presupuesto de inversión es cercano a los 16 mil millones de pesos. Con este recurso debemos responder por el fomento y los procesos de seis áreas artísticas: música, danza, teatro, literatura, audiovisuales y artes plásticas; y por la programación, mantenimiento y sostenimiento de los escenarios de Bogotá: Teatro Jorge Eliécer Gaitán, La Media Torta, la sala Oriol Rangel, el Escenario Móvil y la nueva Casona de la Danza, además del apoyo al Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.
Bogotá fue llamada durante mucho tiempo “la Atenas suramericana”, entre otras cosas, por su diversidad cultural y su gran oferta en ese sentido. Honestamente, ¿seguimos tan bien?
La ciudad ha construido una política cultural sólida, concertada con los sectores artísticos de la ciudad. Este proceso se ha mantenido desde hace muchos años y responde al ejercicio participativo y deliberativo de los múltiples actores de la escena cultural y artística de Bogotá y al esfuerzo y dedicación de varias generaciones de gestores públicos y privados. Durante esta administración se ha ampliado la oferta cultural con criterios de diversidad, proximidad, calidad y pertinencia. Los festivales al parque, por ejemplo, se han consolidado como experiencias modélicas para muchas ciudades de América latina y han permitido que la ciudad sea un referente de política cultural, el programa de salas concertadas ha permitido la sostenibilidad de uno de los movimientos teatrales más importantes del continente.
¿Cuáles son las debilidades de la ciudad en materia de artes?
La concentración de la infraestructura cultural en unas cuantas localidades, lo cual ha empezado a cambiar con la construcción de nuevos y modernos escenarios y la falta de una legislación que apoye tributariamente el trabajo de los productores, gestores y organizaciones artísticas de la ciudad.
¿De quién dependerá su despacho?
El Idartes es un establecimiento público descentralizado con autonomía administrativa y financiera adscrito a la secretaría de Cultura, Recreación y Deporte.
¿Cuál será su mayor desafío frente al Instituto Distrital de Artes?
Cumplirle al sector con todas las actividades proyectadas, acompañar a la secretaría de Cultura en la formulación de los Planes Distritales de Artes, continuar con la excelente labor que durante tres años realizaron la Orquesta Filarmónica de Bogotá y la Fundación Alzate Avendaño al frente de las áreas artísticas y los escenarios, y dejar una entidad con una misión, visión, procesos y procedimientos establecidos.
Bogotá es en un gran porcentaje pobre y en otro gran porcentaje rural, ¿cómo promover el arte en esas zonas?
Articulándonos al trabajo de las alcaldías locales y los consejos locales de cultura, potenciando el escenario móvil y generando procesos de proximidad y desconcentración de la oferta cultural.
Si ya existía la Secretaría de Cultura, con el Instituto de Patrimonio Cultural y el Instituto de Recreación y Deportes adscritos a su cartera ¿por qué era necesaria la creación de esta entidad en Bogotá?
El Idartes es uno de los objetivos prioritarios del Plan de Desarrollo de la ciudad, incorporado allí por la solicitud amplia de numerosos sectores artísticos y culturales que sentían y sienten que para construir procesos transversales e interdisciplinarios las artes deben estar articuladas en una sola entidad. Esta iniciativa que acogió la Bogotá Positiva se constituye en uno de los logros más importantes en materia cultural de esta administración y permitirá en un futuro cercano ampliar la inversión, fortalecer los procesos y ampliar los programas artísticos de Bogotá.
¿Cómo va a lograr que no se cruce la gestión del instituto con las demás entidades?
Las funciones de cada una de las entidades del Sector de Cultura, Recreación y Deporte están claramente determinadas y su diseño permite que las gestiones sean complementarias y transversales.
Esta entidad se creó con el fin de optimizar recursos, ¿qué es lo que más le preocupa de las labores administrativas?
Debemos empezar una nueva entidad, eso implica un riguroso ejercicio de planeación pues mientras organizamos la “casa” debemos ejecutar todas las actividades y acciones que la ciudad y el sector artístico demandan. Debemos actuar rápido pero con eficacia y eficiencia.
Otro de los objetivos del Instituto es la administración de diferentes escenarios culturales, ¿qué propuestas tiene frente a estos espacios?
En la Orquesta Filarmónica realizamos de la mano de la Universidad Nacional y la Universidad de los Andes dos estudios para garantizar la sostenibilidad social, cultural, artística y económica de los escenarios de Bogotá. La primera tarea es poner en práctica los valiosos aportes de estos documentos partiendo del principio que los escenarios son proyectos culturales polivalentes que deben responder al territorio que los circunda, a las poblaciones que los demandan y apropian, a los públicos diversos que lo visitan y por supuesto a los artistas que deben ver en estos espacios no sólo un lugar para la circulación sino también para la creación e investigación.
¿Qué tan posible es ampliar la infraestructura cultural de Bogotá?
El Plan Maestro de Equipamientos Culturales tiene proyectado la construcción en los próximos años de tres escenarios en las localidades de Úsme, Ciudad Bolívar y Suba.
La fundación Gilberto Alzate Avendaño y la Filarmónica de Bogotá eran las encargadas de la ejecución de los programas, ¿qué va a pasar con esas entidades?
Continúan siendo entidades adscritas a la Secretaría de Cultura, recreación y deporte. La primera seguirá con sus talleres de formación artística y una oferta cultural variada en la sala y galería; la segunda además de administrar el cuerpo orquestal de 98 músicos, es la orquesta más grande e importante del país, se encargará de la ejecución y gestión de las músicas académicas y canto lírico.
¿La existencia del instituto dependerá del cambio de Administración o ya es permanente?
El Idartes es una entidad creada por acuerdo del Concejo de Bogotá y es de carácter permanente.