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Volver a la fiesta en la que el olvido no baila

Este fotorreportaje es un tributo al Carnaval del Recuerdo celebrado en el municipio de Baranoa, Atlántico. Un relato visual con el que intentamos narrar lo inenarrable: las canturías caribeñas, los aplausos al compás de la cumbia y los bailes de los corazones alegres.

09 de febrero de 2024 - 11:03 a. m.
Una celebración en la que converge el arte, la tradición, la alegría y la memoria.
LINDA E. ARAGON
En el Carnaval se celebra la diversidad.
LINDA E. ARAGON
Máscara de un burro, una animal insignia en esta celebración.
LINDA E. ARAGON
Las celebraciones litúrgicas también hacen parte de esta fiesta.
LINDA E. ARAGON
Los faldeos son usuales en las danzas folclóricas de la Costa Atlántica. Como en el bullerenge y la cumbia.
LINDA E. ARAGON
Los candelazos de los Diablos Arlequines del Carnaval.
LINDA E. ARAGON
Una celebración que es legado de una comunidad.
ROXANA CHARRIS
Los jóvenes se preparan para interpretar la Danza del Garabato, una representación de la lucha del bien y el mal, de la vida y la muerte.
ROXANA CHARRIS
La danza está presente en todo lugar y en toda persona que se suma este carnaval.
ROXANA CHARRIS
Los trajes de las danzas típicas, siempre con coloridos, en especial, de tonos vivos y luminosos.
ROXANA CHARRIS
Habitantes y turistas se reúnen en un mismo lugar para disfrutar del arte que engalana las calles.
ROXANA CHARRIS
La Cumbia: Patrimonio Cultural Inmaterial de Colombia.
ROXANA CHARRIS
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El año pasado fuimos a Baranoa, Atlántico, a descubrir y vivir su espléndida fiesta anual: el Carnaval del Recuerdo. Aquella vez conocimos su origen, sus entrañas y las voluntades que se juntaron para parirlo, mantenerlo vivo y festejar la esencia de los recuerdos de los ancestros. Es la verdadera fiesta del pueblo y para el pueblo, allí no hay distingos: bailan y gozan todos. No interesan las creencias, las razas, las nacionalidades, los estratos.

En relación: Carnaval de Baranoa: No muere la esencia de los recuerdos.

Se viste uno como quiera y sale a la calle a cantar, danzar y abrazar al asombro de estar vivos y juntos. Prometimos volver. Y volvimos para describir los sentimientos, las expresiones y los recuerdos nítidos de los baranoeros. Nos encontramos con las mismas alegrías entrelazadas, las músicas caribes arrullando los corazones fiesteros y las calles desbordadas de tradiciones auténticas y de colores deslumbrantes. Como siempre: al olvido no lo dejaron bailar, las polleras le impidieron el paso. ¡Bravo!

No hay más palabras. Que hablen las imágenes, porque estas también existen para combatir al olvido, así como el Carnaval del Recuerdo.

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