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Vuelve la memoria del oficio

Entre todos los aniversarios y eventos especiales anunciados como parte de la agenda de este nuevo año, hay uno que no debe pasar inadvertido y que merece la atención del país: los 20 años de la Escuela de Artes y Oficios Santo Domingo.

07 de enero de 2015 - 11:35 p. m.
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Única en su género en Colombia, la escuela ha dedicado todos sus esfuerzos no sólo a preservar las técnicas artesanales de siglos de tradición en el país sino a ofrecer programas de educación técnica que les han permitido a cientos de colombianos tener una fuente alternativa de ingresos.

Los frutos de la escuela han sido nuevamente acogidos por el Festival a través de la exposición Memorias del oficio II. “Nuevamente tenemos la representación de los oficios que enseñamos en la escuela en objetos en madera, en plata, en cuero y textil”, comenta Laura Mejía, directora ejecutiva de la institución. “En esta exposición hemos querido resaltar la habilidad de los maestros artesanos para desempeñarse en estos oficios tradicionales que hoy en día siguen vigentes, además, porque se convierten en una opción de vida para ellos mismos. Lo que hemos querido resaltar en la escuela es el trabajo de taller artesanal en el que una familia pueda vivir del oficio, puedan trabajar juntos, construir juntos, desarrollar productos juntos, llegar a mercados juntos y vivir de ello”.

A diferencia del año pasado, cuando el eje principal de la exposición fue la madera, la muestra actual resalta el trabajo en metal y, en especial, la ancestral técnica del burilado. “Nuestra imagen es la hoja de ginkgo elaborada en cobre, bañada en plata, y la cual a través de los trazos del buril ha dejado resaltar unos visos del cobre”, continúa Laura Mejía.

Con esta segunda edición de la exposición, Mejía espera que la escuela llame la atención de las personas que aprecien una de las labores ancestrales más nobles e insignes de Colombia. Además, la pluralidad cultural del país está perfectamente reflejada en la variedad de personas que conforman los cursos de la escuela. “Tenemos estudiantes desde noveno grado en adelante, tenemos personas pensionadas, tenemos profesionales graduados de carreras afines a los oficios, como arquitectura, diseño industrial y gráfico, tenemos personas que lamentablemente no han podido terminar su bachillerato pero que encuentran en la escuela un aprendizaje muy importante en el desempeño de los oficios y una opción de vida. Hay una variedad grandísima de edades, de profesiones, de habilidades en cada una de las clases que tenemos en la escuela”.

La invitación está abierta para que el público conozca la continua e importante labor de esta escuela, que hoy hace la diferencia en un país necesitado de alternativas laborales y de una mejor calidad de vida. “Lo que más queremos lograr a través de nuestra exposición”, concluye Laura Mejía, “es que la gente adquiera consciencia de que existe una escuela en la cual se enseñan oficios tradicionales en los que las personas pueden encontrar un modo de vivir”. 

* Compositor e historiador.

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