Hoy cincuenta años después la exposición "Salón de Arte Moderno 1957: 50 años de arte en la BLAA" dará a conocer este miércoles 14 de noviembre, las primeras piezas de arte que se exhibieron en la inauguración de la biblioteca.
En 1957 cayó Rojas Pinilla, por primera vez en la historia del país las mujeres pudieron votar y se realizó el primer Festival Nacional de Teatro. A finales de ese año de trascendentales cambios sociales, en el centro de Bogotá se abría el Salón de Arte Moderno de la Biblioteca Luis Ángel Arango. Las obras de quienes se convertirían con el tiempo en figuras determinantes del arte en Colombia: Fernando Botero, Edgar Negret, Eduardo Ramírez Villamizar, entre otros, han sido halladas luego de una larga búsqueda y ahora volverán a verse como en aquel año de 1957.
Hace cincuenta años, pinturas como En rojo y azul de Fernando Botero, que lleva el registro 001 de la colección, o Estudiante Muerto (El Velorio) de Alejandro Obregón, formaron parte de la muestra. Hoy en día el salón, que se abrió de manera simultanea con la biblioteca, constituye el punto de partida de la actividad de coleccionismo institucional del Banco, que actualmente cuenta con casi cinco mil obras de arte, entre pinturas, esculturas, dibujos, fotografías, libros de artistas, videos e instalaciones.
"En este Salón encontramos los mismos artistas cuyos nombres significan los más altos valores en la plástica colombiana contemporánea", escribió la revista Prisma, que dirigía Martha Traba. En 1957, la curadora fue Cecilia Ospina, quien con ojo aguzado agrupó una serie de artistas que, con el tiempo, se convirtieron en los pilares del arte en Colombia en el pasado siglo.
Hace cuatro años el maestro Camilo Calderón Schrader tuvo la idea de conmemorar la inauguración de la Biblioteca Luis Ángel Arango y sus importantes aportes en el campo de las artes plásticas durante 50 años de funcionamiento, mediante la reconsideración crítica del Salón de Arte Moderno. Desde ese entonces, la curadora de esta muestra, Silvya Suárez, ha venido trabajando en la exposición.
Según explica Suárez en su texto curatorial, "traté de leer atentamente el Salón de Arte Moderno bajo un doble designio: procurar recuperar el mayor número de piezas que lo conformaron, para poder así «traerlo» al presente en cuanto conjunto específico de tensiones, y encontrar ciertos objetos que permitieran profundizar en alguna medida la lectura del signo de la plástica nacional en ese período".
La muestra que se abrirá este miércoles 14 de noviembre evalúa el legado histórico de una exposición pionera que marcó el inicio de la actividad artística en el Banco de la República, la cual ha continuado de manera ininterrumpida por medio siglo.