Después de la primera función para el público (el pasado sábado) con casa completamente llena hemos repetido función el domingo con lleno absoluto.
Las gradas y esquinas han servido de sillas para aquellos que querían ver la película y no consiguieron boleta. Estamos realmente muy agradecidos con la respuesta del público quienes han permanecido en la sala varios minutos después de finalizadas las proyecciones para escuchar las sesiones de preguntas y respuestas.
La gente siempre nos pregunta por qué quisimos hacer esta película y hemos respondido que durante 5 años de trabajo ininterrumpidos hemos venido tratando de encontrar esa respuesta. Parece que la mayoría de la gente ha entendido que la película -con la austeridad que la caracteriza- esboza muchas de las complejidades y contradicciones que hacen parte de un país en conflicto como Colombia.
Hasta el momento han visto la película cerca de 1100 personas en las dos funciones que llevamos que fueron programadas en teatros con gran capacidad.
A la salida mucha gente nos agradece con sinceridad y nos dice que la película los ha hecho vivir. Aún faltan dos funciones más y aunque fueran canceladas lo que hemos vivido las últimas 48 horas, a pesar del frio de la nieve, ha sido para no borrar nunca de la memoria. Sólo una vez en la vida se presenta la primera película en la Berlinale.