“Que Colombia debía estar en el centro de la programación este año era una evidencia”, dice Anouchka de Andrade, uno de los tres miembros del comité de selección de la 21ª edición del Festival de Cine Latinoamericano de Biarritz. La premier en París de La Playa D.C., de Juan Andrés Arango, sirvió como presentación del festival, que tendrá lugar del 24 al 30 de septiembre.
La película de Arango, presentada igualmente en el Festival de Cannes, será una de las tres cintas colombianas que competirán por el premio de mejor largometraje de ficción, cuyo jurado está presidido por la actriz Alexandra Stewart, que además de ser la estrella de casi toda la filmografía de Pierre Kast, trabajó con Godard, Truffaut y Louis Malle. Stewart participó también en La cara oculta, el último largometraje de Andi Baiz.
Las otras dos cintas participantes son Sofía y el terco, de Andrés Burgos Vallejo, y Operación E, la película de Miguel Courtois, protagonizada por Martina García en la que se recrean los pormenores de la liberación de Emanuel, el hijo de Clara Rojas. Representado por tres películas, de las diez en competición, Colombia es el país con mayor presencia en la máxima categoría del festival.
Dos documentales (Nacer, de Jorge Caballero, y Cerro rico, tierra rica, de Juan Vallejo) y los cortometrajes Minuto 200, de Frank Benítez, y El almuerzo, de Julio Contreras, completan el cuadro de las producciones colombianas que compiten en Biarritz.
La participación colombiana va más allá de las cintas en competición. Este año los organizadores han programado además el Focus Cinéma Colombien, una selección de once cintas colombianas declaradas “fuera de concurso” que serán presentadas durante el festival. Esta segunda selección incluye largometrajes como Karen llora en un bus, de Gabriel Rojas, y cortos como La casa por la ventana, de Rubén Mendoza.
Marc Bonduel, delegado general, recuerda que el festival, cuyo nombre oficial es Festival de Biarritz de América Latina, Cine y Culturas, va más allá de la programación cinematográfica. Durante esos días se realizan igualmente conciertos, debates políticos sobre la actualidad latinoamericana y encuentros literarios. La banda colombiana Cumbia Ya hace parte de los invitados musicales al evento.
Para Anouchka de Andrade, la amplia participación del país en el festival (casi veinte producciones) es una manera de reconocer “el desarrollo de una industria cinematográfica que pasó de cinco o seis producciones anuales a cerca de 35 largometrajes por año”. Conocedora del cine colombiano, pues trabajó como agregada del servicio diplomático francés para la producción audiovisual de los países andinos, De Andrade reconoce el trabajo de personas como David Melo, Claudia Triana y Adelfa Martínez a la hora de impulsar el cine nacional. “También hay que tener en cuenta la capacidad de los cineastas colombianos de trabajar en coproducción, lo que les ha permitido contar con actores tan conocidos como Alexandra Stewart”, señala. Según Lucile de Calan, encargada de la programación del festival, la buena salud se extiende a todo el cine latinoamericano, que este año estuvo representado en el Festival de Cannes por quince producciones.
De Calan recalca que en la presente selección del Festival de Biarritz están presentes países como Perú y Cuba, cuya producción cinematográfica es cada vez más apreciada por el público Europeo.
Once de las películas que se presentarán este año en Biarritz ya han sido adquiridas por distribuidoras comerciales europeas. Thierry Lenouvel, de Ciné-Sud Promotion , ha escogido las cintas colombianas Edificio Royal, La Sirga y La playa. “Todas son cintas de debut de jóvenes directores”, señala Lenouvel, “toda ese fe le tenemos al cine colombiano”.
En la anterior edición del festival, el largometraje Porfirio, del colombiano Alejandro Landes, obtuvo el Premio del Jurado. Su protagonista, Porfirio Ramírez Aldana, recibió el de Interpretación Masculina.