¿Qué nos dice del país el hecho de que la radio pública esté cumpliendo 77 años?
Siempre se ha dicho que Colombia tiene una democracia antigua. La existencia de una radio pública que cuenta con el afecto y la credibilidad de la gente quiere decir que durante todos estos años se ha construido un espacio de comunicación que habla de esa democracia.
¿Por qué la emisora les da tanto espacio a las regiones?
La Radio Nacional fue una iniciativa en la que se tenía una idea de nación que se hacía únicamente desde Bogotá. Hablar desde la capital para las regiones no es tan efectivo, porque cada una tiene sus propias necesidades e incluso sus propios ritmos de escucha, por eso hemos descentralizado la producción de contenidos.
¿Qué se buscaba al crear la Radio Nacional en 1940?
Para ese entonces existía el antecedente de la HJN, que fue la primera emisora radial en Colombia y era gestionada por el Ministerio de Educación. Gracias a ella nació la inquietud por la radio pública. El presidente Eduardo Santos fundó la Radio Nacional porque tenía muy claro el servicio público que debía prestar la radiodifusión como un instrumento para educar a la gente.
¿Cómo era esa educación a través de la radio?
La noción de educación en esa época consistía en acercar la cultura occidental y los clásicos de la literatura y el arte. Los estrenos de teatro europeo llegaban a través de la radio, pero luego, con la hegemonía conservadora, la radio pública se volvió un instrumento de comunicación entre el Gobierno y el pueblo. Por eso, en el gobierno de Laureano Gómez se empezaron a hacer transmisiones informativas.
Además de la fuente de financiación, ¿qué diferencia hay entre la radio pública y la privada?
Nuestro propósito no son las primicias sino mostrar que la información, la historia y la música son plurales. Pensamos en términos de informaciones, músicas e historias porque nos preocupa la diversidad. Queremos transmitir una información de calidad y que dé los suficientes elementos para que, como ciudadanos, podamos tomar decisiones informadas.
¿Cómo ha cambiado la radio pública en los últimos 30 años?
En los 80 nació la radio joven y se creó la 99.1, que es el antecedente de Radiónica. Con ella vino un cambio generacional importante. Veníamos de una tradición donde la higiene del sonido era muy importante y se fue reemplazando por un proceso en el que, por ejemplo, se empezó a dar validez a la diversidad de acentos que trajo una presencia mucho más fuerte de las regiones.
¿Cómo van a celebrar este aniversario?
Queremos que la gente pueda sentir que esta es la radio que les pertenece y por eso invitamos a nuestros oyentes a una celebración en la que van a poder participar en nuestros programas. Queremos que vengan a nuestro auditorio y nos ayuden a construir franjas acompañadas de agrupaciones musicales muy cercanas a la casa.
¿Cuál es el reto más grande para el futuro de la Radio Nacional?
Tenemos que aprender a trabajar por comunicar en un país en paz. Desde siempre hemos tenido la misión de educar, pero eso implica una comunicación que suele ir en una sola vía. En un país en el que queremos dialogar y llegar a acuerdos, el escenario cambia totalmente. Todos tienen saberes que debemos compartir.
¿Qué le dejó empezar su carrera en la radio pública como practicante?
Hizo que después de todos estos años me sienta como parte de los activos fijos de esta institución (risas). Comencé mi pasantía en 1996 y he pasado por todos los procesos de la radio. Fui programadora, productora, locutora y realizadora. Mi última labor antes de la subgerencia fue ser la coordinadora de la fonoteca, que se convirtió en Señal Memoria.
¿Cómo fue su primer día de trabajo?
Fue fatal porque estaba muy nerviosa. El programa al que llegué a trabajar se llamaba “Lo que usted solicite de la música colombiana”. Lo dirigía José Alarcón, que es muy recordado por sus transmisiones deportivas y por ser la voz de nuestro informativo.
¿Cuál es su recuerdo más temprano de la radio?
Vengo de La Palma, Cundinamarca. Allí, escuchar la emisora del pueblo era algo casi obligatorio. Recuerdo que hice mi curso de confirmación a través de la emisora y a la gente que hacía fila para dedicar canciones en la emisora.