Empezará en Cali el rodaje de la película ‘Ciudad Delirio’. ¿Qué faceta de la Sucursal del Cielo mostrarán?
La historia gira en torno a una bailarina (Carolina Ramírez) que participa en las audiciones para danzar en la compañía caleña Delirio. Es una comedia romántica que destaca la chispa de los vallecaucanos. Una apología a su grandeza, tenacidad y espíritu de superación.
¿Qué percepción tiene del cine que se hace en Colombia?
Antes de venir había visto pocas películas colombianas, y cuando vine me empecé a interesar más. Me parece que hacen un cine muy interesante, conectado con la realidad. Por ejemplo La vendedora de rosas es una joya de película y Perro come perro me gustó muchísimo. Creo que ahora están en un momento estupendo.
Se dedica más al guión y la dirección de cine, pero tuvo una faceta como actriz…
Bueno, es una anécdota en mi vida. Quiero decir, me gusta y a veces me asigno papeles de frases cortas. En la película Te doy mis ojos tuve un personaje, pero no me considero actriz.
Sus películas tienen una tendencia dramática. ¿A qué se debe esa inclinación?
El cine que me interesa contar tiene que ver con la realidad. Me siento como una ciudadana del siglo XXI y en este contexto hay profundos cambios a los que hemos asistido que me interesa mostrar.
¿Qué tiene en cuenta a la hora de realizar un filme?
Una película es como una aventura, desde que empiezas a interesarte por un tema, a investigar, luego a escribir, rodar, promocionar… entonces intento elegir proyectos que me enriquezcan, que me lleven por caminos que no conozco.
¿Qué representa ideológicamente el cine para usted?
Más que una ideología, creo que el cine provee una mirada más serena sobre la realidad. No son las noticias, los informativos, ni la actualidad. Ves las cosas desde otro punto de vista.
¿Cómo afecta la crisis económica a los realizadores de cine de España?
La crisis es absoluta y total, y para el cine lo es también. Se han cerrado las vías de financiación. Se suponía que el Gobierno de alguna manera iba a quitar la financiación pública, pero iba a dar otra alternativa de desgravación fiscal, un poco el modelo de financiación del cine que tienen acá, pero no ha dado una alternativa. Subió el IVA al 21% a todos los productos culturales, con lo cual una entrada cuesta mucho, la asistencia al cine ha bajado.
Como realizadores extranjeros en Colombia, ¿ya los cobija la recién aprobada Ley de Cine que les brinda exenciones por rodar acá?
Sí, pero preferimos tomar la antigua ley, la 814, que da beneficios tributarios a las inversiones de otras naciones en proyectos de cine desarrollados en Colombia.
¿Cuál es la diferencia con la 1556 y por qué no se cobijaron con ella?
La 1556 da una devolución del gasto que viene de afuera para un proyecto internacional rodado en Colombia. En este caso, ni los recursos colombianos iban a España ni los de acá salían hacia el país ibérico. Esta película no aplica en esa segunda categoría por ser una coproducción entre Colombia y España y por ser mayoritariamente colombiana.