Hace poco lanzó la segunda parte de su libro “Los apuntes de Cata”, pero en esta oportunidad, el valor agregado es “soluciones para el hogar”. ¿Por qué no continuar con salud y belleza?
Porque me volví una apasionada y una profunda enamorada del trabajo de la casa. A mí me encanta que las mujeres y los hombres podamos dedicarnos al oficio de ser ama o amo de casa pero con gusto, con amor y pasión, sin que se nos vuelva un dolor de cabeza.
En la primera versión del libro consultó a especialistas en salud. En esta oportunidad, ¿quiénes aportaron en la construcción del libro?
Las tías de mi esposo, mis tías, mi suegra, las mamás de mis amigas. Tuve la asesoría de un chef de la Academia de Cocina Verde Oliva para hablar sobre métodos de cocción, de la conservación de los alimentos. También me colaboró un experto de Unilever, una veterinaria especialista en comunicación animal y gente experta de empresas de servicios públicos para el tema de ahorro. Fue enriquecido con muchas fuentes, pero la base son los consejos de toda la vida de las mamás y las abuelas.
…Y en buena parte los televidentes.
Sí. Muchas personas me escribieron y me consultaron por las redes sociales, como hubo personas que aportaron sus conocimientos y secretos.
¿Y los puso en práctica?
Sí, comprobé que de verdad funcionaban. De hecho me puse a estudiar con juicio, hice una especialización en salud natural y fitoterapia, para conocer qué tanto poder tienen las plantas, las frutas y verduras como agente curativo. Pero también el hecho de ser mamá, de dedicarme a mi hogar, me empezó a llenar de otras inquietudes y busqué consejos de ama de casa para la vida diaria, del mercado, de cómo comprar los alimentos.
En su caso, ¿qué tipo de dudas le surgieron al ir al supermercado?
Cuando iba a mercar, a comprar la piña o la papaya, no sabía cuál podía llevar, y cuando llegaba a la casa y me daba cuenta que la que había llevado estaba pasada de madura o estaba muy verde.
Hay mujeres que han optado por dejar a un lado el deseo de formar un hogar por cumplir sus metas profesionales.
Sí, pero creo que uno se puede realizar de muchas maneras y por eso invito a mujeres y hombres a que parte de su realización sea la vida de familia, la vida de hogar. Creo que para eso no se necesita saber de consejos y trucos, sino estar presentes en la familia. Cuando uno está presente haciendo pequeñas cosas por la familia es gratificante.
¿Quién considera que fue su mayor referente para ser una buena ama de casa?
Mi mamá. Ella se dedicó a sus ocho hijos, a su casa, gozaba lo que hacía, nunca se negó a atender a sus hijos a la hora que fuera. A todos nos consentía. Creo que fue mi mayor inspiración para disfrutar el oficio de ser ama de casa
¿Y para ser mamá?
Creo que el ser mamá es una labor difícil, porque uno no está preparado en el tema de crianza y educación, pero creo que el instinto de verdad funciona. Cuando nació Emilia, me dediqué a leerme todos los libros que habían de cómo dormir a los bebés, cómo estimularlos y aún lo sigo haciendo. A medida que va creciendo voy buscando más libros acordes a su edad y a su proceso de desarrollo y los disfruto, porque mi pasión en la vida es mi hija, mi esposo, mi familia.
¿Qué oficio, del hogar, nunca le gustó hacer?
Tender la cama, y aún me da pereza. Creo que es porque me gusta que quede muy perfecta y no soy muy habilidosa para eso.
¿Y cuál sí?
Me encantaba lavar los platos desde muy pequeña, es más, tengo fotos que dan fe de lo que estoy diciendo. Me gustaba trapear, barrer, organizar mi cuarto y todavía lo hago, cada tanto saco la ropa del clóset y la organizo.
Le ofrecieron ser Señorita Antioquia, pero nunca se concretó la propuesta. ¿Se sintió frustrada?
Siempre estuve muy reacia a participar en el reinado, porque estaba muy encarretada con la universidad, que la verdad no me parecía tan chévere parar de estudiar para hacerlo, pero, también, pensé que esa oportunidad no siempre se da y acepté. Seis meses después me dijeron que no podía continuar y no me sentí frustrada.
¿Comunicación social siempre fue su primera opción?
Sin saberlo me gustaba y se me facilitaba el tema. Desde que estaba muy pequeña me inventé un periódico familiar y como tenía tantos hermanos y amigos, le sacaba fotocopia y lo vendía y colocaba desde los chismes de mis hermanos hasta sopas de letras que me inventaba. Pero cuando tuve más conciencia de la profesión de lo que quería ser, siempre estuve orientada a estudiar medicina, porque me gustaba muchísimo y a última hora me decidí por la comunicación social, y creo que he sido muy feliz y muy afortunada con la carrera que elegí.
O sea que escribir este libro le ayudó a sacarse la espina de no haber estudiado medicina.
Sí. A lo mejor lo que me gustaba de la medicina era poder ayudar a la gente, a que las personas vivieran mejor, por eso el haber estudiado salud natural y fitoterapia me hizo tan feliz, lo disfruté tanto.
Luego la llama Yamid Amat para presentar las noticias del entretenimiento, pero usted en varias ocasiones rechazó la oportunidad, ¿por qué?
Porque vivía en Medellín, allí tenía mi trabajo, mi familia y mi novio, estaba muy cómoda, creo que por eso fui un poco reacia. Pero Yamid fue la primera persona, en Bogotá, que creyó en mí. Fue un gran maestro, lo quiero con todo mi corazón, no sólo por lo que me enseñó, sino por el cariño. Él fue como un papá y si no fuera por su insistencia no sé qué sería hoy de mi vida.
¿Qué aprendió de él?
Es una persona absolutamente creativa. Para él nunca es suficiente lo que ve, él siempre quiere buscar más. Recuerdo los consejos de redacción en el que nos preguntaba qué teníamos para ese día y nos pedía más y si ya lo había dicho otro medio, ya no servía. Nos obligaba a pensar, a buscar y a crear, y creo que no en vano es uno de los mejores periodistas que tiene el país.
¿Recuerda algún jalón de orejas?
Muchos. Una vez estaba cubriendo una feria de Manizales y cuando salió un avance de la sección de entretenimiento dije: “Y después de comerciales, en las noticias del entretenimiento, les cuento que…” y me llamó y me dijo que no había que decir les cuento, que eso lo decía todo el mundo y que no aportaba nada nuevo. Me tuve que colocar el teléfono como a un metro de distancia, porque me lo dijo casi gritando. Ese día me dio muy duro, porque no estaba acostumbrada a que me regañaran.
¿Siempre le gustó la farándula?
Todo lo contrario. Cuando estudié periodismo quería ser periodista de meterse en el lugar de la noticia, pero la vida me fue llevando por otro camino, Yamid me llamó para hacer entretenimiento y hoy estoy muy agradecida por trabajar en ese campo, porque de alguna forma me ha permitido acercarme a las personas, es como ganarse el cariño de la gente sin hacer mucho.
¿Por qué tomó la decisión de retirarse de la sección de entretenimiento de Noticias Caracol?
Sentí que era un ciclo cumplido, además, porque en Día a Día madrugamos muchísimo y luego debía regresar en la noche, y me estaba perdiendo los mejores momentos con mi hija, entonces hablé y me entendieron. Aun extraño el equipo, pero ahora tengo más tiempo.
Finalmente, ¿ha pensado en retirarse de Día a Día?
Como decía mi papá de aquí al cielo o al infierno (risas). Hay muchos ciclos que se deben cumplir, pero mientras haya pasión por lo que uno hace no hay por qué retirarse y siento que hay mucho para hacer y para dar. Mientras que la gente siga dándome la oportunidad de entrar a sus casas a través de la televisión voy a ser muy feliz.