¿Qué es Dirty Kitchen?
Es difícil definirlo. Somos productora, en cuanto producimos contenidos; somos agencia, porque nos sentamos con clientes que desean cumplir sus objetivos con nuestras comunicaciones, y somos agencia digital, ya que articulamos estas plataformas. La compañía nace en 2010, después de que, como en los clásicos emprendimientos, surgiera la idea en conversaciones entre seis amigos. Somos un equipo con ADN creativo y compuesto por gente que sabe de internet y móviles, de marketing, de televisión y de región, porque, como la red, no tenemos fronteras.
Su primera producción fue “Cositas de niñas”. ¿Cómo nació?
Nos lanzamos al agua. Noinvertimos en oficinas lindas, gastamos el dinero para explicarle a la gente qué hacemos y nos fuimos por el lado de las mujeres, una audiencia muy desatendida. Las opciones de contenidos eran las mismas: cómo estar guapas, cómo ser buenas con su pareja o cómo trabajar y ser madre al tiempo. A un hombre no le andan diciendo cómo ver carros y ser buen papá. Pensamos escribir Cositas de niñas como mujeres, pero decidimos que nos queda imposible ponernos en los zapatos de ellas.
Otro de los éxitos es “Adulto contemporáneo”. ¿Qué identifica a este tipo de personas?
Es cuando uno mira el piso y se da cuenta de que el único piso que lo sostiene es el que uno es capaz de generar. Uno es adulto porque se vuelve más serio, toma decisiones y le da miedo jugar fútbol porque se lesiona, pero es contemporáneo porque sigue yendo a Estéreo Picnic.
Esta serie llegó a Panamá. ¿La adaptarán en otros países?
Es una serie que ven 4.000 personas a la semana. No vemos que vaya a acabar pronto. Está en Panamá desde abril y en México se lanzará en octubre o noviembre. Y nuestro nuevo bebé es la serie Aprieto@, que nació de Adulto contemporáneo, donde descubrimos que las oficinas son como los colegios: las guapas con los guapos, los profesores difíciles y los bacanos, los recreos, etc.
¿Por qué se llama “Aprieto@”?
Porque a uno de los personajes, que se llama Andrés Prieto, le cambian el email y ahora es “aprieto”. Él sufre por su nuevo apodo, porque en las oficinas acostumbran a llamar por el email. Ya van cuatro capítulos.
¿Qué personajes se quedarán en el imaginario de la gente?
Orozco y Amador, el ingeniero de sistemas y el asistente contable de la compañía, que son amigos pero opuestos. Es gente que tiene problemas pero es feliz, y eso es muy contagioso.
¿Con cuál personaje de sus series identifica más?
El Otso Peligrotso, porque es el corazón inspiracional. Me encantaría que existiera y ser su amigo.
¿Qué situaciones reales en su vida han originado episodios?
El baile de Adulto contemporáneo, bailar sentado y chasquear los dedos, es algo que viví en el momento en que nació la serie. Una vez estaba en la discoteca Armando Records y sentía que la estaba pasando bien y era uno más del bar, hasta que fui al baño y me vi al espejo y dije: “OK, no me parezco en nada al resto del bar. Soy el cucho”. Fue impactante y generó episodios. Cositas de niñas, por su parte, es un confesionario de todos nosotros. Hay saludos a exnovias, cartas de terminadas, indirectas y directas. Cuando uno escribe es una esponja; sólo puede escribir de lo que tiene adentro o de lo que le cuentan y que por alguna razón a uno le caló.
¿Cuántas series se ve actualmente?
Soy un consumidor de series compulsivo, puedo estar viendo seis temporadas al mes. Estoy muy influenciado por Netflix. Bojack Horseman y Wet Hot American Summer me refrescaron.
Colombia intenta avanzar en el mercado de las profesiones creativas. ¿Es necesario estudiar una de estas carreras para crear un proyecto como Dirty Kitchen?
Las carreras técnicas son valiosas y motivadoras de creatividad. No todo debe ser cinco años de teoría. A veces sólo se necesitan seis meses para aprender a manejar una herramienta. Yo motivaría a los técnicos. Se marca la diferencia en la industria cuando se dejan de recibir talentos que saben de todo y nada a la vez y se reciben talentos que la tienen clara en cosas puntuales, como musicalizar.
¿Qué tan largo ha sido su camino de emprendimiento?
He tenido un bar, una textilera digital y un portal de viajes. Fui empleado y las tres últimas empresas en las que trabajé fueron las que más me influenciaron: Colombia Móvil, El Tiempo e Indexcol. Esas experiencias terminaron madurándome para crear mi propia compañía.
¿Con qué sorpresas cerrará Dirty Kitchen este año?
Ahora tenemos operación en Panamá, México y Miami y queremos cerrar el año en Perú con las adaptaciones de Adulto contemporáneo y Aprieto@. Además, en octubre y noviembre vienen dos series de mujeres, una sobre una mujer libre que no controla su boca y la otra es un manual sobre cómo cazar hombres.