Pocas horas después de que Ricky Martin anunciara que contraerá matrimonio el 28 de enero, en Nueva York, con su novio, el empresario puertorriqueño Carlos González Avella, las secciones de farándula de los principales medios de comunicación en América y España se hicieron eco de la noticia, poniéndole un énfasis especial al deseo del cantante de que las parejas homosexuales puedan algún día contraer matrimonio en Puerto Rico. “Es lo que deseo: que se le diga no a la discriminación, para que la igualdad entre nosotros los humanos sea una realidad en mi país”, dijo Martin en junio del año pasado, cinco meses antes de que el Gobierno español le concediera la ciudadanía de ese país.
Ricky Martin anunció oficialmente su homosexualidad en marzo del 2010 por medio de una carta: “Hoy acepto mi homosexualidad como un regalo que me da la vida. ¡Me siento bendecido de ser quien soy!”, dijo entonces, y comenzó a participar en diversas actividades en favor de los homosexuales, entre ellas una en marzo del año pasado, en Nueva York, cuando recibió el premio Vito Russo, otorgado por la Alianza Gay y Lésbica contra la Difamación (Glaad), por su aporte a la promoción de la igualdad de los derechos de la comunidad gay. El acto fue aprovechado por Martin para confirmar su relación sentimental, tantas veces insinuada, con Carlos González. “Yo sólo quería ser libre y puedo decir que hoy soy libre”, dijo Martin en el certamen, en el que le agradeció especialmente a “mi cómplice, mi novio, Carlos. Eres lo máximo”.
La primera vez que Martin dejó entrever su postura frente a la homosexualidad fue en el año 2000, en una entrevista con la periodista estadounidense Barbara Walters. “Sexualidad y homosexualidad no deberían ser un problema para nadie”, afirmó en esa ocasión. Un año más tarde, presionado por una notable disminución en la venta de sus discos, eligió la ironía en una conversación con sus seguidores a través de la cadena Univisión: “Lo prohibido es lo que me gusta. Mientras más difícil se me haga, más me gusta”, afirmó, para luego añadir que “el día que la gente encuentre su propia vida, dejará de vivir la vida de los demás”.
En el 2003 habló de una novia, Rebecca de Alba, a quien conocía desde su adolescencia y con quien le hubiera gustado casarse. Al ser consultada sobre las tendencias de Martin, De Alba dijo que no la afectaba que hablaran del tema y que él no debía demostrarle nada a nadie. Extinguidas ciertas dudas sobre la veracidad de las afirmaciones de Martin, el cantante entró en una fase de prolongado silencio. Se dedicó a promover labores humanitarias y a una vida más espiritual.
Transcurridos dos años, le confesó a la revista Blender que le gustaba grabar sus escenas más íntimas. Las reacciones de sus fanáticos y de la prensa en general fueron violentas, sobre todo en Puerto Rico, donde algunas voces se alzaron en su contra y pusieron en duda sus capacidades morales para dirigir su propia fundación. “No puedo permitir que se afecten aquellos por quienes trabajamos en la fundación. Aunque mi nombre sea Ricky Martin y mi vida sea un libro de especulaciones, de conjeturas, recuerden que, ante todo, soy un hijo, un hermano, un tío, un amigo y un puertorriqueño”, escribió en un comunicado.
A mediados del 2009, se le inquirió de nuevo sobre su vida sentimental. “¿A quién pertenece el corazón de Ricky Martin?”, le preguntó la periodista Saudy Rivera, de la revista puertorriqueña TV Aquí. “Tenga o no tenga dueño o dueña, yo nunca he hablado de ese tema”, respondió él, provocando con sus declaraciones un sinfín de reacciones. Por vez primera hablaba de un él o una ella. Un año después hizo el anuncio en el que confesaba su homosexualidad. La prensa indagó por su pareja y descubrió que se trataba de Carlos González Avella, un empresario en finanzas, de 34 años de edad, que tiene su propia casa de bolsas en Nueva York, Miami y Puerto Rico y que siempre ha sido presentado como representante administrativo de Martin.
De acuerdo con la revista Ok!, Ricky Martin y Carlos González Avella se conocieron cuando eran niños y estudiaban en el colegio Sagrado Corazón, en Puerto Rico, y su relación sentimental se inició en 2008. Luego de las declaraciones de Martin, la revista Tv y Novelas publicó unas fotografías de los dos en las playas de la bahía situada frente a la casa del cantante. Unos días más tarde fueron fotografiados en un parque de diversiones de Miami con Valentino y Matteo, los hijos de Martin. Para entonces, Martin y González ya vivían juntos, según varias publicaciones, y la unión era aceptada tanto por la familia del cantante como por la del empresario. Sólo hacía falta que se anunciara la fecha y el lugar de la boda, cosa que ocurrió el domingo pasado.