Un año después del fallecimiento de Michael Jackson, el mito del ‘rey del pop’ continúa vivo en la memoria de sus fans y sobre los escenarios de medio mundo, aún huérfanos de heredero para la pesada corona del controvertido artista.
Jackson falleció el 25 de junio de 2009, de forma repentina y en extrañas circunstancias. Un final a la medida de un hombre con claroscuros, de talento genial y obsesionado con la infancia, que nunca imaginó llegar a viejo.
A sus 50 años y tras más una década de capa caída, marcado por varias acusaciones de abuso de menores nunca probadas, Jackson tenía previsto resurgir de sus cenizas en 2009 y reivindicar nuevamente como suyo el trono del pop del que llevaba un tiempo ausente.
Una sobredosis de medicamentos proporcionados por su médico personal, Conrad Murray, en especial de un potente calmante de nombre propofol empleado para anestesias hospitalarias, detuvo su corazón, aunque no echó por tierra sus planes: con su adiós, Jackson volvió a saborear la gloria y se forjó el mito.
Ídolo de masas, sus fans tomaron las calles atónitos y entristecidos para rendir una ola de homenajes más o menos improvisados que recorrió el globo. Un luto que resultó también una poderosa herramienta de ventas.
Los medios de comunicación dedicaron durante meses páginas y horas de emisión a Michael Jackson, tanto para recordar su vida como para indagar en su muerte, y sus canciones volvieron a ponerse de moda.
Ventas millonarias
En los quince días que siguieron a su fallecimiento se comercializaron más de dos millones de sus discos en EE.UU. A finales de año esa cifra se elevó por encima de los ocho millones, lo que le convirtió en el artista que más álbumes vendió en el país en 2009 por delante de cantantes del momento como Taylor Swift o Lady Gaga.
Unos resultados que acallaron cualquier proclamación de un nuevo ‘rey del pop’, como llegó a autodenominarse el rapero Kanye West y silenciaron a quienes consideraban a Justin Timberlake el sucesor natural del título.
Los homenajes a Jackson llegaron también a los cines. De forma acelerada se fraguó ‘This Is It‘, un documental realizado con las cientos de horas de grabación de los ensayos de Jackson en Los Angeles para preparar su vuelta a los escenarios prevista para julio en Londres, cincuenta conciertos para los que no quedaban entradas.
En octubre el director Kenny Ortega, amigo de Jackson que estaba al frente de la gira del cantante, estrenó la producción en la gran pantalla donde logró recaudar más de 260 millones de dólares en todo el mundo.
Un trabajo de edición en tiempo récord teniendo en cuenta que el rodaje de los ensayos no seguía ningún guión, iba a pasar a formar parte de los archivos personales de Jackson, y que Ortega tuvo que esperar a que se esclareciera el entuerto de la herencia para obtener permiso para usar las imágenes.
La abuela Katherine
Michael Jackson sorprendió en su testamento al negar a su familia el control sobre sus propiedades, que pasaron a ser gestionadas por un fondo fiduciario encabezado por el abogado John Branca y por el ejecutivo de la industria musical John McClain, y solo nombró herederos a su madre Katherine y a sus tres hijos: Prince, de 13 años, Paris, de 12, y ‘Blanket’, de 8.
La abuela de los niños se hizo cargo de su crianza, a petición de Jackson, quien estipuló una manutención para sus descendientes que, no obstante, no serán dueños del patrimonio de su padre a todos los efectos hasta que tengan 40 años.
Salvo Katherine Jackson y los tres menores, ningún otro allegado del cantante recibió herencia, un síntoma inequívoco de la extraña relación del artista con su padre y sus hermanos.
Tanto es así, que Jackson dejó por escrito que si su octogenaria madre no pudiera cuidar de los niños, sería la cantante Diana Ross, y no sus parientes, quien recibiera la custodia.
La relación entre los Jackson y el fondo fiduciario está tutelada por los tribunales, donde un año después de la muerte del artista aún está por dilucidar la responsabilidad penal de doctor Conrad Murray en lo ocurrido.
El que fuera médico de Jackson está acusado de homicidio involuntario por suministrarle los fármacos que acabaron con su vida, si bien Murray defendió su inocencia y aseguró que era su paciente quien le pedía anestésicos para combatir sus problemas de insomnio.
El juicio contra Murray aún está pendiente, un proceso que mantendrá de actualidad a Michael Jackson durante bastante tiempo, al igual que diferentes entregas de premios y otros espectáculos.
Su álbum ‘This Is It‘, que se editó junto con el documental, podría optar al menos a un Grammy en la ceremonia que organiza la Academia de la Grabación de EE. UU. en 2011, un galardón que el artista recogió por primera vez cuando tenía 20 años por ‘Don’t stop ‘til you get enough’ (1979).
En 1982 Jackson arrasó en los Grammy con ‘Thriller’, título que dio nombre al reciente musical ‘Thriller Live’ pensado para "celebrar los éxitos de Michael y The Jackson 5", según reza la web de sus creadores, y que ha vuelto a llevar el sonido del cantante por los escenarios de medio mundo.
El ‘rey del pop’ está también muy presente en las casas de subastas, donde sus objetos personales cotizan muy alto.
El negocio en Internet
En los últimos meses los coleccionistas pujaron hasta 350.000 dólares por un guante que llevaba puesto Jackson cuando hizo su famoso pase de baile ‘moonwalk‘ por primera vez o 175.000 dólares por un retrato ecuestre del artista.
No faltaron oportunistas que intentaron hacer negocio de la fiebre fetichista en torno al ‘rey del pop’ y hubo quien trató de subastar en el portal Ebay un gusanito ‘cheeto’ por tener semejanza con la postura del ‘moonwalk’ o una tostada en la que se dice que aparece la cara de Jackson dibujada en el centro.
Algunos aprovechan la inmensidad de internet para afirmar que Michael Jackson, al igual que Elvis Presley, está vivo y coleando e incluso hay montajes en los que se muestra a un difunto Jackson bajándose de una camioneta por su propio pie.
No lejos de su tumba, situada en un mausoleo privado del cementerio Forest Lawn de Glendale, en Los Angeles, Michael Jackson se pasea diariamente para regocijo de sus fans en los alrededores de la estrella que está a su nombre en el Paseo de la Fama de Hollywood.
El ‘rey del pop’ es, junto con Marilyn Monroe, uno de los personajes más populares entre los actores que, disfrazados de mitos del espectáculo, tratan de ganarse la vida con las propinas de turistas deseosos de volver a casa fotografiados al lado de una leyenda.