¿Por qué rock al parque es ‘la fuerza de la diversidad’?
La mezcla de la diversidad musical con un público de la más variada procedencia, en un escenario óptimo como lo es el parque, da como resultado la fuerza de la diversidad
¿Mejor el esplendor de un parque a la acústica del coliseo? Por qué?
La magia de los espacios abiertos para los conciertos, combinada con los colores de la naturaleza, teniendo por techo el firmamento produce un impacto especial y permite un mayor contacto visual y físico del público entre sí y con los artistas.
¿En tiempos en que el festival ha estado por desaparecer cuales fueron las razones para seguir?
El festival mueve pequeñas industrias, medios de comunicación, gestores culturales y padres de familia, promueve el movimiento y la circulación de grupos, así como el entendimiento entre públicos diferentes. Con este marco es muy difícil que un evento se termine por capricho o desconocimiento del papel que ha jugado en la construcción de ciudad y ciudadanías democráticas.
¿Cómo ha sido la transición de las 80 mil personas que asistieron en el 95 al primer festival al día de hoy?
El Festival Rock al Parque se ha transformado dramáticamente: de las 42 bandas inscritas en 1992 en un prefestival que realizó el Planetario Distrital, pasaron a inscribirse 411 en el 2012. Los festivales se han consolidado como política pública exitosa. Hoy cuenta con componentes en formación e intercambios con festivales internacionales. En el sueño del año 94, no alcanzamos a imaginar la fuerza que llegaría a tener esta propuesta, transformándose en un evento metropolitano con presencia masiva de público y cambios fundamentales en la organización y producción.
¿El distrito invierte lo necesario en el desarrollo cultural?
Se invierten cifras significativas pero no suficientes. Es necesario seguir trabajando en el posicionamiento del sector cultural como eje fundamental para el desarrollo de Bogotá y transformar el imaginario social de la ciudad que todavía desconoce la importancia del arte y del consumo artístico como un factor fundamental en la formación del ser humano y del crecimiento de la ciudad.
Qué le espera en materia de cultura a la capital?
Dentro de las metas de la actual administración se encuentra la creación y fortalecimiento de 11 «corredores culturales» que le abrirán nuevos espacios a la oferta artística y cultural en la ciudad. Se realizarán programas de atención y sensibilización a través de las artes a la primera infancia y los jóvenes de la ciudad, así como proyectos dirigidos a afirmar las diferentes identidades que hacen presencia en la capital.
¿Convoca más la música que la política?
Desde el siglo XX se ha demostrado que a excepción del football, los conciertos en cualquier género musical, tienen la mayor capacidad de convocatoria de públicos que cualquier otro evento. La música como lenguaje universal, llega directo a los sentidos y produce reacciones emocionales y sentimientos, que facilitan la emisión de mensajes convirtiéndose en un medio de comunicación por excelencia.
Una anécdota por contar al interior de los festivales al parque.
En 1995 fui considerada persona no grata por el Consejo de Bogotá, al presentar la propuesta para realizar los festivales de Rock y Hip Hop al parque, que según los honorables concejales, no eran ritmos colombianos y afectaban negativamente a la juventud de la ciudad.
¿Qué son estos eventos musicales para la ciudad?
Espacios de encuentro necesarios que alimentan los sentidos, construyen tejido social y le dan fuerza a los ciudadanos para sortear la vida cotidiana.
¿Qué queda por mejorar en este tipo de eventos?
Sensibilizar, informar y concientizar al público, los medios de comunicación, los gobiernos locales y las entidades distritales sobre el significado de los festivales al parque. Promover mesas de trabajo y evaluación para hacer un análisis sobre la normatividad existente en materia de aglomeraciones para facilitar y garantizar el buen funcionamiento de los conciertos en espacios públicos.