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“Enfrento la vida con pasión”

A Jorge Cao, el actor que personifica al arrogante Manuel Gómez en ‘El último matrimonio feliz’, lo pone de mal genio la mediocridad y lo enfurecen los trancones.

11 de diciembre de 2008 - 03:21 p. m.
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Su gran logro.

Mi hija.

¿Cuántos protagónicos ha hecho?

¡Dios santo…! Tengo hechas 242 obras de teatro, 75 personajes para la televisión y 25 para el cine.

¿Qué vive con intensidad?

Mi vida.

La fragancia de Jorge Cao.

Quorum, de Puig.

¿Cómo se prepara un buen mojito?

Con Ron Habana Club, hielo frapé, hierbabuena, le pongo Sprite, mucha azúcar y bastante limón.

¿Qué diferencias hay entre el son cubano y la salsa?

La salsa es más abierta aun para otros ritmos que también son cubanos. De esta mezcolanza entre dominicanos, cubanos criados en Nueva York y el jazz surge la salsa, mientras el son es más purista.

¿Qué le gusta de Bogotá?

Primero su gente, aunque cuando llegué a Bogotá la altura, las montañas, me asfixiaban, tenía una sensación de opresión y bueno, dije: ‘No tengo mar, entonces debo conquistar las montañas’. Así comencé a escalar, a sentarme en ellas y a mirar a Bogotá desde allí.

¿Y qué no?

Detesto los trancones, me enfurezco tanto que puteo todo lo que pase a mi alrededor.

Su gran pasión.

Soy la pasión que camina (risas). Soy un hombre apasionado, así enfrento la vida y el trabajo con pasión.

Su percepción del mundo.

El mundo está al revés. Desgraciadamente el fin de siglo ha sido la pérdida de las ideologías, la búsqueda de nuevos caminos sin grandes líderes, lo estamos acabando entristeciéndolo. Pero soy un hombre optimista, por eso estoy trabajando en Tumaco con jóvenes desplazados por la violencia que tienen demasiados conflictos.

¿Quién es su mayor crítico?

Yo, Jorge Cao.

¿Una virtud?

Soy perseverante.

¿Y un defecto?

Soy muy exigente.

¿Qué tan malgeniado es?

La mediocridad me puede poner de mal genio.

¿A quién no soporta?

A los medios que son engreídos.

¿Cada cuánto visita la isla?

Tantas veces como pueda.

Defina: Colombia.

Mi segunda patria.

La Habana.

La ciudad de los sueños.

Fidel Castro.

El hombre del siglo.

Obama.

Esperanza.

¿Qué extraña?

El mar.

¿Su comida favorita?

La langosta termidor.

¿Qué le gusta?

Me fascina cantar, aunque en Colombia me conocen como un actor dramático; en Cuba podía ser ambas cosas.

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¿Y qué no?

Qué Movistar me envíe 40  mensajes diarios: en la noche, la madrugada, a toda hora. ¡No quiero más mensajes, estoy mamado!

¿A quién ama?

Amo la vida, a mi familia y, por encima de todo el mundo, mi profesión.

¿Y quién lo ama?

Mi familia hermosa de Cuba y de Colombia. También el público que me da muestras de cariño y amor.

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Qué prefiere: la televisión, el teatro o el cine.

Los tres. El teatro es el arte del actor, la televisión me permite entrar en los hogares de la gente y el cine es la manera de quedar para la historia.

¿Un actor colombiano que admire?

A mi amiga Vicky Hernández,  Humberto Dorado y  muchos más.

¿Y uno cubano?

Es mi ídolo en Cuba, Reynaldo Miravalles.

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