El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

“Hay que cambiar nuestra cultura de endeudamiento”

Ricardo Gómez-Aragón lidera una firma que ayuda a quienes no pueden pagar sus deudas bancarias. Considera que ahorrar y hacer un presupuesto mensual es vital para unas finanzas saludables.

29 de enero de 2017 - 09:00 p. m.
Ricardo Gómez-Aragón es de origen mexicano y llegó a Colombia hace un año. / Mauricio Alvarado
Foto: MAURICIO ALVARADO
PUBLICIDAD

En enero la gente se puede sentir abrumada por las deudas que le quedaron de diciembre. ¿Por qué se suele gastar más de la cuenta?

Desgraciadamente vivimos al día. A la gente le parece muy extraño comenzar el año preguntándose por los regalos de la próxima Navidad o por el viaje que van a hacer en un año. No pensamos a futuro. Si uno sabe destinar su sueldo de manera correcta no habrá problemas de sobreendeudamiento.

¿Es un problema exclusivo de los colombianos?

No, más allá de Colombia hay un problema generalizado en la región. En las escuelas de todo el continente nos enseñan millones de cosas, pero jamás nos muestran cómo manejar nuestro dinero o cuál es la forma más inteligente de gestionar un crédito o una tarjeta de crédito.

¿Por qué es importante empezar temprano la educación financiera?

Si les enseñamos a nuestros hijos a administrar bien sus gastos no vamos a tener que mantenerlos de adultos. Hay que cambiar nuestra cultura de endeudamiento y para eso hay que darles educación financiera, de lo contrario es probable que terminemos solventando sus deudas o que ellos dependan económicamente de nosotros hasta una edad muy avanzada.

¿Cuál fue su educación financiera?

Mi mamá siempre fue muy rigurosa con el dinero. Cuando íbamos a hacer mercado me mostraba la lista de lo que debíamos comprar y el presupuesto que teníamos. Ella me decía que si lograba gastar menos de lo que teníamos presupuestado me podía quedar con el dinero que quedaba. Eso me enseñó a ahorrar y a comparar precios.

¿Cuál es el primer paso para tener unas finanzas saludables?

Es vital hacer un presupuesto. Nuestra sugerencia es que se destine el 70 % de los ingresos a vivienda, educación, salud y transporte, mientras el 30 % restante se destine a ahorro, entretenimiento y pago de deudas.

¿En qué se gastan el sueldo los colombianos?

Hasta el 40 % del sueldo está siendo destinado al “gasto hormiga”, es decir, a comprar café en la esquina, dulces o gaseosas. Si el salario mínimo ronda los $730.000, eso quiere decir que al final del año este tipo de gastos suma un total de $3,5 millones que, fácilmente, podrían servir para pagar cosas como matrículas o útiles escolares.

No ad for you

¿Cuál es el peor error que se comete al endeudarse?

Quizás el más grave es diferir pagos a varios meses con las tarjetas de crédito. La gente se acostumbra a pagar cuotas pequeñas, pero no se dan cuenta de que lo único que hace es pagar intereses. Es una práctica que permite que la deuda tarde mucho en desaparecer.

¿Cuál es el acompañamiento que hace “Resuelve tu deuda”?

No ad for you

Primero damos una asesoría legal y financiera gratuita. Después analizamos la situación de quienes nos contactan y acordamos un plan de pagos mensual para saldar la deuda mientras entablamos negociaciones con los bancos. En el proceso nos hacemos cargo de las cobranzas y ayudamos a nuestros clientes a reincorporarse al sistema crediticio, si así lo desean.

¿Cómo distinguen entre quienes no quieren pagar y quienes no pueden hacerlo?

No ad for you

Evaluamos la historia crediticia de cada persona para saber qué posibilidades tiene de pago. Si vemos que se trata de una persona solvente que no quiere pagar sus deudas, lo único que podemos hacer es recomendarles que sigan pagando. Ayudamos a quien realmente lo necesita porque no queremos fomentar una cultura del no pago.

¿Por qué la gente no les paga a los bancos, pero sí a ustedes?

No ad for you

Cuando el proyecto comenzó las entidades bancarias nos decían que no podríamos tener éxito donde ellos fallaban y, sin embargo, el proyecto tuvo una aceptación muy grande. En lugar de buscar gente para que nos pague, la gente nos busca para decirnos que quiere pagar su deuda, eso es lo que en gran medida ha hecho la diferencia.

Ver todas las noticias