El estilo Gaultier en todo su esplendor brilló sobre la pasarela con audaces conjuntos, preferentemente negros y a veces rojos, pero también con trajes de impecable corte, aptos para las ocasiones más exigentes, que perdían solemnidad con cinturones/cincha multiplicados por el torso.
Como gusta el modisto, estos elementos accesorios parecían inspirados en el mundo ecuestre, aunque del caballo, no del jinete, y/o en el universo de la aviación, según comentaban algunos invitados al término del desfile.
En él, Gaultier mostró, igualmente, la línea Junior Gaultier, con jovencísimos maniquíes de hasta dos y tres años, y de los orígenes más diversos.
Su presencia fue particularmente aplaudida, aunque era oficialmente un desfile inscrito dentro de la semana de colecciones de moda masculina que comenzó este 22 de enero y concluirá el domingo con las tendencias de París para el otoño-invierno 2009-2010.
Los pequeños, como los grandes, lucieron su correspondiente cabellera de estilo "afro", incluso cuando portaban un elegantísimo esmoquin.
Al igual que el propio Gaultier, quien salió a despedir a su público, feliz tras el triunfante espectáculo que acababa de ofrecer, vestido de negro y con idéntica cabellera redondeada, en su caso rubia.
Casi todas, sin embargo, fueron negras, como los maniquíes que las portaban, aunque en ocasiones se impuso el naranja.
De acuerdo con Naomi Campbell, que en más de una ocasión ha hecho saber su deseo de que el gremio de la moda deje de discriminar laboralmente a los maniquíes negros, Gaultier les dio en el desfile casi todo su espacio. Y en los raros casos en que faltaba negritud, no faltaba la espléndida peluca de estilo africano.