La mayoría de sus composiciones hacen alusión al licor. ¿Son inspiración de sus propias vivencias?
No siempre lo que se compone es el sentir de la experiencia propia, sino de personas que por una u otra razón se cruzan en nuestro camino. Claro, muchas forman parte de esas vivencias propias, eso tampoco lo puedo negar.
¿Dónde nació “Copita de licor”, que es el tema de lanzamiento?
Nació de una experiencia propia. En ese entonces estaba mal y desahogué todo mi dolor y frustración creando este tema.
Ya había sido grabado antes. ¿Por qué decidió volverlo a grabar con Darío Gómez?
Porque desde que lo compuse, antes de ser cantautor y ser quien soy hoy, siempre la soñé cantada con él, el único Rey del Despecho, Darío Gómez. Doce años después nos encontramos en Manizales y con enorme orgullo puedo contar que fue el maestro quien me invitó a que grabáramos juntos Nadie es eterno en el mundo, y sin dudarlo le dije: “No, le tengo un tema que compuse para usted”. Él lo escuchó cantado a capela por mí e inmediatamente dijo: “¡Listo! Aprobado”. Poder grabar y realizar el video fue complejo, pues no coincidían los tiempos de ninguno de los dos, pero mi hermano, quien es mi mánager, y su mánager lo lograron. Hoy Copita de licor tiene más de un millón de visualizaciones y promete ser un gran éxito, para ambos.
Si el Rey del Despecho le propuso grabar “Nadie es eterno”, ¿quiere decir que lo tienen pendiente?
Sí, espero que sea un proyecto próximo y para mí siempre será un honor estar al lado del más grande expositor de todos los tiempos de la música del despecho que ha visto y sentido este país.
Es un hombre de armas tomar y decidió sacar el trago de su vida. ¿Qué lo motivó a tomar tan radical decisión?
La verdad es que un día me levanté con guayabo y dije: “No quiero sentirme así”, y busqué una solución al respecto. Los artistas nos acostumbramos a la vida nocturna, a las largas y a veces interminables jornadas, al público que te ofrece un trago y otro, y cuando uno se da cuenta ya forma parte de la rutina y termina borracho, por eso la calidad de vida y el tiempo real para compartir en familia son casi nulos. Puse todo en la balanza y pensé: “Esto no es lo que quiero para mí y los que amo”, así que paré en seco. Ahora comencé a montar bicicleta, a cambiar los hábitos en todo sentido y me siento renovado y más feliz.
¿Ha recaído? ¿Le hace falta?
No me niego una copa, pero sí me niego a la horrible sensación de la borrachera y lo que esta conlleva.
¿Eso quiere decir que la temática de sus canciones también cambiará?
No, pero sí creo que tengo ahora nuevas experiencias de despecho sin trago que también podrán mover mágicamente la fibra de mis alzatistas.
¿Qué le dice su familia de este cambio?
Felices. Digamos, mi hija Sofía, que es el amor de mi vida, está disfrutando más la calidad de mi tiempo, pues tengo toda la vitalidad y la disposición para disfrutarnos como merecemos.
¿Qué hizo para lograrlo? ¿Fue solo cuestión de voluntad?
Una gran parte sí. Ningún anhelo se hace realidad si no tienes una firme voluntad, pero sí me apoyé en consejos especializados para lograrlo.
¿Hace cuánto fue eso?
Ya voy para seis meses.
Es hijo de padres sumamente creyentes en Dios. ¿Es igual de aferrado a él?
En mi casa todos vamos de la mano de Dios y sé que es él el que me advierte e instruye para fortalecerme y lograr mis propósitos, así que de su mano todo se me da para bien.