Las extensiones de la modelo, que acudió a la capital alemana a presentar la nueva fragancia de la que es imagen “Velvet Hour” , quedaron tiradas sobre la alfombra roja del establecimiento y fueron recogidas, a modo de ‘souvenir’ por el fotógrafo John Farr.
El diario documenta paso a paso el “tambaleante tour” de la modelo por la noche berlinesa, en la que acudió a una cena en “Watergate”, donde sólo comió “un espárrago y un poco de codillo”.
Entre las extravagancias de Moss, el diario apunta a que rechazó el hotel donde la había alojado la organización y exigió que se la trasladara al exclusivo hotel Adlon, junto a la céntrica Puerta de Brandeburgo.