Si a ello añadimos que es la imagen que mejor vende en el mundo la cienciología y uno de los más cotizados actores del momento, ahí tenemos el retrato que de Tom Cruise ha hecho el biógrafo de los famosos, Andrew Morton.
Si la biografía en cuestión no ha sido autorizada por el actor y sus abogados amenazaron a Morton con una querella de cien millones de dólares, es factible poner en duda los textos del controvertido autor, que ya exploró otras vidas, como las de Diana de Gales, Mónica Lewinsky, Madonna o David y Victoria Beckham, sin que el previsto escándalo salpicara a nadie.
La parte más delicada del libro, por llamarla de algún modo, es aquella en que la cienciología aparece para dominar la carrera y vida de Cruise, aunque eso tampoco es secreto para nadie.