¿Qué fue primero, la pasión por la política o por el fútbol?
Por mi país. Es que el fútbol, en el caso del Barça, es la institución más importante, deportivamente hablando. Me eduqué en el catalanismo y en el barcelonismo, y para mí, ser presidente del Barça era una manera más de defender y promover los derechos y libertades de Cataluña.
Usted sueña con una “nación catalana organizada en un Estado propio”. ¿Qué vigencia tiene hoy esa posibilidad?
Bueno, al final lo hemos sido y lo somos. Tenemos nuestra cultura, nuestra historia, nuestro propio idioma, nuestras instituciones. Ahora necesitamos tener poder de Estado. En el pasado ya hemos sido independientes y ahora estamos trabajando por ello.
Le criticaron en su momento la politización del fútbol. ¿Por qué dice que el fútbol es política?
¡Porque es cierto! (risas). Digo la verdad. Mire usted si un país tan importante y potente como Estados Unidos no está orgulloso de sus éxitos deportivos, en la disciplina que sea; mire Cuba, China, Colombia, si no parece estar orgullosa y no utiliza como un símbolo del país sus éxitos deportivos. Esto lo hizo España también cuando ganamos un Mundial de manera muy legítima y la gente salió a las calles a celebrar. ¿Cómo no va a ser política?
¿Y eso fue lo que intentó hacer usted en la dirección del Barça?
Yo lo que hice fue país. Prefiero considerarme un revolucionario pacífico. Tengo una vocación para transformar la realidad y esto se logra con la acción política. Evidentemente, el deporte es política y es un escenario desde donde se pueden realizar cambios en una sociedad.
¿Cómo ve el que se haya puesto la camiseta azulgrana a la estatua de Colón?
Esto creó mucha polémica. Fue una propuesta que creó la compañía Nike y que estuvo apoyada por el ayuntamiento de Barcelona, en un momento en que la crisis económica está afectando a todas las instituciones y niveles de administración política, y en ese sentido el alcalde consideró que eran unos ingresos interesantes para la ciudad y durante una semana se hizo esta acción publicitaria.
¿Qué es el ‘marketing’ deportivo y cuál es su importancia?
Es fundamental para que un proyecto se posicione en el mercado. Una cosa son las ideas que corresponden a los líderes y responsables del proyecto, y otra es el marketing deportivo, que es posicionar esas ideas en el mercado. Los líderes tienen también la función de gestionar bien los recursos y tomar decisiones acertadas para que todo funcione con éxito.
¿Cuál es la clave para llevar a un equipo a la cima del reconocimiento mundial y el posicionamiento de marca como lo hizo con el Barça?
Querer al equipo. Querer a la entidad. Actuar con el corazón y tener el coraje para tomar decisiones importantes y complejas. Pero no olvidarse del corazón.
¿Cómo ve en ese sentido a los equipos colombianos?
He estado viendo fútbol colombiano en estos tres días que he estado aquí y veo que hay calidad. Siempre tengo la tendencia a acordarme de la Colombia de Valderrama y compañía, que para mí fue una Colombia espectacular. Eso quiere decir que hay calidad en el terreno individual, pero a nivel de liga no puedo contestarlo con conocimiento suficiente de causa, para no herir ninguna sensibilidad por el desconocimiento. Lo que sí veo es que hay calidad.