¿Qué le saca la piedra?
Los patinadores (risas).
¿Un día feliz?
Cuando me puedo quedar todo el día en la cama sin hacer nada.
¿Por qué decidió ser técnico de patinaje y no de otro deporte?
Hace 10 años un deportista, Jorge Andrés Botero, me pidió el favor de ayudarle en un campeonato del mundo y ahí fue el cambio total, dejé mi profesión de odontólogo y ahí voy.
¿El patinaje le produce dolor de muela?
Huy… son muchos los dolores, creo que he vivido experiencias muy buenas y muy malas en el deporte.
¿Su comida favorita?
El pollo asado.
¿Y su postre?
Tres leches.
¿Qué le hace falta al país en deporte?
Más patrocinio y apoyo.
¿De qué se ocupa el entrenador?
Reúne muchas condiciones: ser un amigo, un confidente y a la vez un ogro.
¿Quién es el mejor patinador que ha tenido la selección?
Diego Rosero Cala, para mí es el corredor más completo, más inteligente que ha tenido el deporte colombiano.
¿Y qué significa la “Chechi” Baena para el patinaje?
Es la inteligencia, la sagacidad para competir de las damas. Creo que es la mejor dama que ha dado el patinaje de Colombia.
¿Qué extraña?
Mi casa.
¿Una embarrada?
Muchas, mejor no toquemos este tema.
Un paisaje.
La Costa.
¿El último viaje?
Al campeonato mundial en España.
¿Y el próximo?
Nuevamente a España a otro torneo.
Un político a quien admire.
Álvaro Uribe.
¿Y uno que deteste?
Me lo reservo.
¿Qué le gusta de su país?
Su gente.
¿Y qué no?
La indiferencia.
¿Y que no de Bogotá?
De pronto el aspecto de la gente, porque es más distante, no son de tanto calor humano como en Medellín.
¿A qué le apuesta?
Al deporte colombiano.
¿Una conquista?
Lo que he logrado en el deporte y el patinaje.
Un desamor.
Huy… Hay muchos desamores.
¿Qué odia?
La poca lealtad.
Una frustración.
No haber ido algunos años a los Word Games en Alemania.
Un artista que admire.
Alberto Cortez.
¿Qué es lo que más le gusta de los deportistas de pista?
Que no se le arruguen a ningún rival. Creo que en eso somos muy claros con los patinadores de Colombia.