El futbolista inglés, del Real Madrid, y la ex Spice Girl pusieron la mansión en venta por ocho millones de euros.
El negocio no se ha concretado porque al parecer están siendo víctimas de la crisis crediticia mundial que ha afectado el sector inmobiliario y de construcción en España.
El lujoso chalet fue comprado a un empresario francés por seis millones de dólares. La residencia tiene cinco dormitorios, una piscina, cancha de tenis y un pequeño campo de fútbol.