¿Cómo entiende el concepto de paradigma?
Todo aquello que aceptamos como correcto sin cuestionar, porque sí, porque Google lo dijo, porque Fulanito lo aseguró… Y gracias a eso, que bien podría estar equivocadísimo, procuramos resolver algún problema o situación, o avanzar en el conocimiento.
¿En qué momento decide trasladar ‘El paradigma de la hamburguesa’ de conferencia a libro?
Desde hace muchos años vengo dictando mis conferencias y los asistentes solían decirme que les gustaría tenerlas por escrito. Fue así como decidí convertirlas todas en libros, tarea que ya terminé.
¿Cómo fue el proceso de investigación de los paradigmas que menciona el libro?
Esos cuatro ingredientes son los paradigmas, las verdades verdaderas, las verdades de mentiras y las percepciones. Llegué allí después de un largo proceso de observación, de ir a la universidad, de analizar la forma de pensar de la mayoría de las personas que me cruzaba en el camino.
¿Por qué el nombre, ‘El paradigma de la hamburguesa?
La humanidad se comió el cuento de que la hamburguesa es comida “chatarra”, cuando en realidad es una comida perfectamente balanceada, y decidimos muchas cosas por intuición y la mayoría de las veces estamos equivocados.
¿En qué momento se encuentra con las técnicas de creatividad de Edward de Bono?
Hace 40 años estaba en la universidad y ya hablábamos de esas técnicas. Así como él, han sido muchos, como Erwin Brecher o Mihaly Csikszentmihalyi, los que se han introducido en el mundo de encontrar respuestas por caminos diferentes a los habituales.
A lo largo de su vida, ¿en qué lo ha abordado el pensamiento vertical?
El pensamiento vertical es nuestra manera automática de pensar, y mi mente, como la de todos, responde de esa manera a todo lo que nos sucede. Sin embargo, hay muchas circunstancias en las que es necesario hacerse preguntas para poder cambiar el curso de los acontecimientos.
¿Cree que los libros ayudan a la gente a superar sus problemas?
Nos permiten abrir ventanas a nuevos horizontes. De otra manera, la humanidad no le hubiera dedicado tanto tiempo a la literatura. Cada quien, de acuerdo con sus aprendizajes, tomará sus propias decisiones.
Ha estado en la televisión por más de 30 años, ha escrito libros y es conferencista, ¿qué le falta por hacer?
Conseguir dinero.
¿En qué momento descubrió esa vocación por los medios?
Cuando tenía nueve años me saqué el ojo izquierdo con unas tijeras. Me hicieron tres operaciones y pasé mucho tiempo en la cama. Mi gran compañía fue la radio y desde entonces me enamoré de ella y de la comunicación toda.
Cuando Jota Mario no está al aire, ¿qué hace?
Estar con mi familia, leer cocinar, dormir, tomarme fotos, lavar loza, escribir, donar sangre, contestar entrevistas, tomarme fotos con la gente, pagar impuestos.
¿Qué le gusta hacer en familia?
Todo lo que sea posible, divertido y no engorde.
¿Cuál es la mayor enseñanza que siempre le ha inculcado a su familia desde su rol como padre?
La honestidad. Todo lo demás viene por añadidura.
¿A qué le tiene miedo?
A una carta de la DIAN. Si algún día me la envían, me acojo a sentencia anticipada.
¿Cuál es su autor favorito?
El checo Milan Kundera, aunque no todo lo escrito por él me guste.
¿Existe algo que lo detenga de hacer cosas en la vida?
Lo único sería la muerte.