El papel que lo marcó.
Son todos, pero yo creo que el papel que me marca es el del bautismo.
¿Cuándo va en cámara lenta?
En los trancones uno siempre va en cámara lenta pero no, mejor cuando miro a mi familia.
Un acto libertino.
Dirigir teatro.
Algo soñado.
Dar la vuelta al mundo.
¿En serio ahora sólo duerme cinco horas?
Últimamente sí al estar pendiente de la obra.
La diferencia de ‘Closer’ la película y la obra.
La película es una versión de la obra.
Lo más colombiano que tiene.
Mi familia.
Una película que repite.
La familia, de Ettore Scola.
¿Qué le falta al teatro colombiano?
Más producciones y que la gente vaya mucho más.
¿En qué cree?
En los amigos y en los buenos encuentros.
¿Cuándo decide escapar?
En el momento que tengo la oportunidad lo hago.
Un licor.
El whisky.
Un plan de domingo.
Compartir el poco tiempo que tengo con mi familia.
La tragicomedia del país.
Los políticos.
¿Cuándo está con el corazón abierto?
Cuando estoy en ensayos.
¿En qué pierde el tiempo?
Pereceando y viendo documentales hasta quedarme dormido frente al televisor.
La persona que más lo apoya.
Hay un montón, pero los amigos y la familia, mi esposa, mi hijo mi mamá…
Un superpoder que quisiera tener.
Ser invisible.
Una cita a ciegas.
La que tiene uno todos los días con el público. Uno nunca sabe con quién se va a encontrar, pero uno espera que le vaya muy bien a la obra con la que está.
Un director de cine.
Mike Leigh.
¿Qué deporte practica?
Por el momento ninguno.
Una aventura.
Siempre viajar.
El ingrediente del buen teatro.
La sinceridad, supongo.
¿Qué lo tiene cansado?
Los horarios, la espalda y que la gente bote papeles en la calle.
El peor invento de la historia.
Qué pregunta tan ambiciosa, pero los celulares.
Una propuesta.
Que volvamos a cultura ciudadana.
¿Qué admira en una mujer?
La dulzura y la inteligencia.
¿Y qué mira?
Absolutamente todo.
¿Con quién se tomaría un trago?
Mis amigos.
Un buen libro.
Hay muchos, ahora El periodista deportivo y El día de la independencia de Richard Ford.
Su primer papel.
En teatro profesional fue Sebastián en Noche de epifanía y en televisión fue Manfred en Momposina.
Algo absurdo.
La violencia.
¿Qué extraña?
La sensación del barrio, esa vaina de que era un sitio donde uno pedía las fechas de cine a la gente y te lo decían fácilmente.
¿Qué es el Gobierno?
Es una cantidad de intereses muy concretos.
Un reto.
Lo que más me importa es que mi hijo sea feliz.
Algo para explorar.
La selva, el mar…
Un olor.
El olor a ropa planchada cuando a las cinco de la tarde me ponían Kalimán, el hombre increíble.
Un mal hábito.
Pensar que uno sabe lo que van a decir.
¿Qué tan romántico es?
Yo creo que soy un romántico, pero toca preguntarles a otros.
Una buena idea.
La solidaridad.
Un juego de mesa.
King.
Su mejor amigo.
Son pocos, pero son más de uno.
Una escena imaginada.
La de la próxima obra.
El mejor regalo que ha recibido.
El primer regalo que me hizo mi hijo. Es que se fue al colegio, vendió unos chocolates toblerone como a 500 pesos por pastilla y cuando se bajó del bus me regaló en billete todas sus ganancias. Tenía como seis años.