¿Qué hace un auditor general?
Vigilar y controlar a todas las contralorías que hay en el país.
¿Por qué al auditor general nadie lo conoce?
Porque es un cargo muy técnico y no político.
¿Se sigue perdiendo mucha plata por los corruptos?
Desafortunadamente, sí.
¿Está de acuerdo con que hay que reducir la corrupción “a sus justas proporciones”, como decía el ex presidente Turbay?
Por supuesto que la corrupción se debe combatir sin dejar un solo espacio a los corruptos.
Usted vigila al contralor, ¿quién lo vigila a usted?
A su vez me vigila el Contralor General de la República, pesos y contrapesos.
¿Quién lo audita en su vida personal ?
Mi esposa y mi hijo.
¿Son muy estrictos?
Son muy intensos en la auditoría, muy celosos con su esposo y su papá.
¿Quién es su padrino jurídico?
La Universidad Externado de Colombia.
Una mala maña.
La impaciencia.
Su prenda de vestir favorita.
La ropa para hacer deporte.
Su mayor pecado.
Qué pregunta tan tremenda, menos mal no hay cámaras. Me confesé en Semana Santa, no quiero ser juez de mí mismo.
¿Qué lo estresa?
Las personas que se comprometen y no cumplen.
¿Cómo se relaja?
Con masajitos en la casa.
Su mayor dolor de cabeza.
Cuando trabajé en la Contraloría General de la República me dio herpes en el nervio trigémino en la cabeza (risas).
¿Y lo superó fácil?
Sí, no repetí herpes (risas). Sí repetí organismos de control.
¿Qué destaca de su personalidad?
Combinar firmeza con racionalidad.
¿Es un papá alcahuete?
Uno de los retos de mi vida es llegar a ser amigo de mi hijo cumpliendo el papel de formarlo.
¿Con qué se indigna?
Las personas que buscan el dinero fácil, el arribismo.
El personaje más hábil para defenderse.
Frente a una acusación injusta, Horacio Serpa Uribe.
¿A qué es adicto?
Al trabajo y a la familia.