Una anécdota de su nombramiento como arzobispo.
Fue extraño y generó un poco de confusión que Radio Vaticano publicara mi nombramiento un día antes de la fecha en que debía salir oficialmente en L’Osservatore Romano. Cosas de los medios… ¡aún en el Vaticano!
Su mayor reto como arzobispo.
Evangelizar con la vida y la palabra.
Lo más difícil de reemplazar a monseñor Alberto Giraldo.
Tener la prudencia y la fortaleza apostólica que él ha manifestado en los servicios que ha prestado a la Iglesia en Colombia.
¿Cómo fue su infancia en Ituango?
Muy serena y muy feliz. Con mis padres y mis hermanos la vida de familia fue una fiesta. Poder pasar mis primeros años en el tranquilo discurrir de un pueblo marcó profundamente mi vida.
¿Cómo se dio cuenta de que lo suyo era el sacerdocio?
En un diálogo largo y maravilloso, que todavía continúa, entre el amor de Dios y mi libertad.
¿En su familia hay más religiosos?
Un tío y otros dos parientes lejanos son sacerdotes. Hay también algunas primas religiosas.
Lo mejor y lo más difícil de ser religioso.
Lo mejor es la libertad que da el Evangelio. Lo más difícil es conquistar esa libertad.
Su mayor logro en la Pastoral.
Configurar y poner en marcha algunos procesos de evangelización, especialmente el proyecto de comunidades eclesiales.
¿Y usted fue profesor ‘cuchilla’ en el seminario?
Que lo digan mis alumnos. Yo pienso que me esforcé mucho por entregar a su libertad elementos que les permitieran aprender a pensar y a vivir.
La materia que más duro le dio en el seminario.
Todas las materias me parecieron interesantes y útiles.
La que más le gustaba.
Sagrada escritura.
Una injusticia.
Dos: el maltrato a los niños y el hambre de los pobres.
El problema más grande del mundo.
El egoísmo.
¿Qué le falta al país?
Educación y evangelización.
¿Y qué le sobra?
Superficialidad, corrupción y violencia.
¿No es difícil eso de la castidad?
Sí, cuando no se logra integrar la sexualidad en la personalidad y en el propio proyecto de vida.
¿El aborto debería poder practicarse libremente?
Sería dar libertad para matar. Hasta donde sé, nadie puede dar esa ‘libertad’.
¿Con o sin sotana?
Según las circunstancias, teniendo presente siempre que “el hábito no hace al monje”.
¿Debería tener la Iglesia mayor participación en el Estado?
Sí, dentro de una laicidad positiva. Lo político y lo espiritual no deben ni confundirse ni darse la espalda. Es preciso reconocer la responsabilidad y la competencia propia del Estado e igualmente es necesario valorar y respetar el papel insustituible de la religión en la formación de la persona y su aporte al consenso ético de fondo de la sociedad.
¿Qué opina de las uniones gay?
Es preciso respetar siempre la dignidad y los derechos de toda persona humana. Una unión gay no podría, sin embargo, considerarse propiamente matrimonio.
¿Deberían poder adoptar?
Pienso que la persona humana, el ser más complejo de la creación, para su cabal desarrollo requiere normalmente, en su hábitat natural, que es la familia, la presencia masculina y la presencia femenina. En general, la experiencia muestra las consecuencias de un déficit en este sentido.
¿Y qué opina de los sacerdotes involucrados en escándalos homosexuales?
Es lamentable que se den estas situaciones dolorosas. Hay que comprender y ayudar, según las circunstancias y los casos, a todos los que, de una forma o de otra, quedan implicados o afectados por estos hechos. Afortunadamente, la mayoría de los sacerdotes, aunque no son noticia, están dedicados a servir a la gente con generosidad.
¿El aborto debería poder practicarse libremente?
Sería dar libertad para matar. Hasta donde sé, nadie puede dar esa ‘libertad’.
¿Cómo ve la decisión de la Corte Constitucional sobre la reelección?
¿Quién tiene la primacía, la Corte o el constituyente primario, el estado de derecho o el estado de opinión? Ahí está el problema filosófico y jurídico de fondo. Las cosas son claras, pero no siempre se ven cuando se analizan ‘en caliente.
¿Quién debería ser el próximo presidente de Colombia?
Debemos dejar que avance el debate electoral para encontrar un candidato que sepa mantener los buenos logros del ´presidente Uribe y pueda también abrir nuevos horizontes a la educación, a la justicia social y a una creativa integración geopolítica del país.
¿Qué Papa ha desempeñado la mejor labor?
En los dos últimos siglos, cada uno de los papas ha realizado, en su momento, una excelente obra.
El más carismático.
No es fácil medir y comparar los carismas. Quien conoce bien a los papas de los dos últimos siglos descubre en todos ellos dones excepcionales.
Su sueño.
Que venga el Reino de Dios.
¿Y qué le quita el sueño?
Los problemas y sufrimientos de las personas.
¿Qué colecciona?
Nada en particular. Conservo los libros que necesito.
¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?
Leer, compartir con mi familia, pasear por el campo.
Un libro que recomiende.
La Biblia. Si quiere otro, Las Confesiones de San Agustín.
¿Qué es la fe?
En general, es confiar, apoyarse en alguien. La fe religiosa es entregarse a Dios dentro de su proyecto de salvación.
¿Quién es Dios?
Vivo de la experiencia de Jesús de Nazaret: Dios es padre, Dios es amor.
¿Con o sin sotana?
Según las circunstancias, teniendo presente siempre que “el hábito no hace al monje”.
¿Existe el infierno?
Negarlo es, de alguna forma, negar la libertad.
¿Cómo se lo imagina?
Como el estado más trágico y doloroso de frustración al percibir, con plena conciencia, lo que significa haber perdido a Dios, haber arruinado el propio proyecto personal y quedar impedido para siempre de lograr una plena realización. Indudablemente, es mejor imaginarse y proyectarse hacia el cielo…
El santo de su devoción.
Después de la Santísima Virgen María y San José, podría enumerar muchos. Señalo algunos: San Francisco Javier, San Juan Eudes, San Pedro Claver, Santa Teresa de Ávila, San Francisco de Asís… Todos son obras maestras de Dios y eximios modelos de humanidad.
¿Por qué o quién ora cada noche?
En la noche oro para sentir el amor con que Dios me ha amado en cada jornada, para dar gracias por las personas que he encontrado y los acontecimientos que vivido durante el día, para pedir perdón por mis pecados y para ponerme confiadamente en las manos de Dios.
Defina: Benedicto XVI.
Maestro para la humanidad en nuestro tiempo.
Monseñor Alberto Giraldo.
Servidor fiel de la Iglesia.
Madre Teresa de Calcuta.
Manifestación del amor materno de Dios.
Juan Pablo II.
Testigo intrépido de la fortaleza y la esperanza que da el Evangelio.
Un recuerdo de cuando estudió en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
Cuando elaboraba mi tesis tuve necesidad urgente de hacer una investigación en la biblioteca privada de Emmanuel Mounier, en París. Paulette, su viuda, no pudiendo confiar completamente en un colombiano desconocido y no queriendo tampoco negar el servicio que casi con angustia le solicitaba, accedió a permitirme entrar a las 8 de la mañana y dejarme encerrado bajo llave hasta las 7 de la noche en que me abría para salir. Más de un día, cuando retardaba la hora de la liberación, temí que hubiera olvidado al prisionero… En esas prolongadas jornadas adelanté mucho el trabajo…
¿Qué papel debe jugar la Iglesia en la liberación de los secuestrados?
Llamar a la conversión, promover caminos de justicia y reconciliación, facilitar iniciativas y diálogos que ayuden a poner fin al crimen del secuestro.