El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

“No le creo a Santofimio”

Antanas Mockus confiesa que no es muy bueno para el baile, que el eje de su vida es su madre y le aconseja al actual alcalde Samuel Moreno  ponerle más entusiasmo a la cultura ciudadana.

25 de diciembre de 2008 - 05:00 p. m.
PUBLICIDAD

¿Qué tan enredado habla usted en la vida real?

Cosas nuevas necesitan a veces palabras nuevas y a veces palabras viejas.

Algunos creen que es excelente maestro, pero pésimo orador.

Es un elogio.

¿A qué político no le cree un discurso?

A Santofimio.

¿Y la bajada de calzones en la Nacional?

Fue una reacción entre el lenguaje de los artistas que estaban reunidos, estudiantes de arte de toda Colombia.

Si el circo es un buen lugar para casarse, ¿cuál es el mejor para gobernar?

Maloka, por el futuro, y el Archivo Histórico, por el pasado.

¿Recuerda el grafiti: “… El perfecto idiota lituano americano”?

Hubieran podido ponerme en mejores compañías.

¿Cada cuánto va a Lituania?

He ido sólo dos veces en la vida.

Su familia es de artistas, ¿cuál es su arte favorito?

Admiro mucho la escritura y la complementariedad de las artes.

Una alcaldada.

Declarar a la ciudad espectáculo público por siete días, para evitar muertes por porte de armas.

¿Por quién votará para las presidenciales de 2010?

Reserva.

¿A qué le teme?

A la pérdida de la esperanza.

Su mejor chiste.

El de los buzos: sabe usted por qué los buzos se tiran hacia atrás… Porque si se tiran hacia delante caen dentro del bote.

¿Qué tan bueno es para el baile?

No mucho, pero lo suficiente como para entusiasmarme peligrosamente.

Su filosofía.

La vida es sagrada, los recursos públicos son sagrados, la comunicación hay que cuidarla.

Lo más aburrido de la vida.

Creer que el ser humano sólo se gobierna por interés y olvidarse de las razones y las emociones.

La clave para aprender matemáticas.

Claridad mental y claridad en la escritura.

¿Y por qué al Gobierno no le cuadran las matemáticas?

Quiere forzar el 10/10.

¿En los colegios se debe dictar cátedra sobre pirámides?

Pues yo conocí las pirámides en el libro de matemáticas del último año de bachillerato.

No ad for you

¿Qué prefiere, pastel navideño o torta burocrática?

Pastel navideño.

¿Dónde dejó la zanahoria?

La última que vi está en la nevera todavía.

¿Quién le da garrote?

Algunos que entendiendo bien lo que planteo se hacen los que no entienden.

El lujo más grande que se ha dado.

Comprarme un portátil funcionándome todavía el anterior.

Las vacaciones perfectas.

Con toda la familia viajando por tierra a la costa colombiana.

¿A quién se le cambiaría de andén?

A mí se me cambió de andén mi abuelo. Porque en esa época yo andaba con el pelo muy largo.

¿Cómo está la educación en Colombia?

Regular en materia de calidad y se podría mejorar la cobertura de la educación superior.

No ad for you

¿Quién ha sido el eje de su vida?

Probablemente mi madre y la academia.

Su pasión escondida.

Mi irreverencia a la academia y mi vocación por tender puentes entre academia y vida.

¿Canta, dibuja o cocina?

A veces canto, muy pocas veces cocino y muy pocas veces dibujo.

Un sueño.

Que ningún colombiano mate.

¿El problema más grave del país?

El irrespeto por la vida y por los recurso públicos.

Un consejo para el Alcalde.

Ponerle más entusiasmo a la cultura ciudadana.

Y uno para Álvaro Uribe.

No cañar.

Un aguinaldo.

Me gustaba jugar al sí y al no.

Temas recomendados:

Ver todas las noticias