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Premios Cromos de Moda 2015, galardones a lo mejor del diseño

La firma colombiana especializada en punto, Pepa Pombo, demostró con creces que a su extensa trayectoria ha sabido sumarle innovación y creatividad.

04 de diciembre de 2015 - 11:10 p. m.
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Dicen que cada diciembre trae aguinaldos. También carbón dulce si no te has portado bien en el año. Y, por supuesto, sorpresas anunciadas y otras inesperadas. Si además se trata de premiar a quienes se destacaron en el circuito de moda del país, todo lo anterior asegura que la fiesta no va a ser para todos.

La regionalización que impera en Colombia se replica curiosamente en la moda. En lugar de contar con las tradicionales semanas especializadas y bianuales –otoño-invierno y primavera-verano-, como sucede en las capitales del mundo, Colombia presenta un mapa salpicado de eventos aquí y allá. Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, Bogotá, Ibagué, Cúcuta y Bucaramanga han creado sus propios encuentros para reunir a diseñadores, empresarios, agencias de modelos, productores y periodistas. Unos hacen énfasis en la industria de insumos, otros en los negocios y hay quienes revuelven la moda con el mercado de las cirugías estéticas. Todos, sin embargo, requieren a los diseñadores para que sus citas adquieran brillo y color. La honestidad con la que los organizadores insistan en mostrar las tendencias y los nuevos caminos que los creadores de moda se esfuerzan en desarrollar, es harina de otro costal. Asunto que da para otro artículo. Este, en cambio, trata sobre cómo la revista Cromos debe realizar un periplo a lo largo y ancho del país para asistir al menos a tres de los eventos nacionales y así juzgar quiénes son los ganadores de moda cada año.

Por esa razón, el equipo periodístico y de producción que lidera Jairo Dueñas acompaña desde marzo hasta octubre a tres jurados que asisten con un juicio casi escolar a las convocatorias de Plataforma K, Colombiamoda y Cali Exposhow. Esta vez, quienes viajaron y juzgaron más de 55 pasarelas fueron: la consultora de moda y experta en mercadeo Chía Jaramillo, la personal shopper Consuelo Guzmán y la conocida Gina Benedetti.

Si Cromos lleva casi cien años documentando la historia de cómo se viste en el país, nombrar a los ganadores no deja de ser una responsabilidad. Que se acierte o no con el resultado es relativo y siempre habrá quien concluirá la velada de premiación con un “You will never know,” como si la frase y encima en inglés lo explicara todo.

El caso es que el premio central de esta decimotercera edición recayó en Pepa Pombo, una marca tan consolidada que con un solo vistazo se identifica el meticuloso trabajo de punto de las piezas que su fundadora, la bogotana Pepa Pombo, describe como “lo mejor para viajar y ser una mujer de mundo”. Su hija Mónica Holguín, directora creativa de la firma, recogió el premio. Con la colección Pixel Paradise que presentaron en Colombiamoda el pasado julio, madre e hija demostraron varias cosas: que son un tándem perfectamente articulado, que se atrevieron a romper la paleta de color mezclando tonos sorprendentes –desde el mandarina hasta el azul océano y el verde limón– a los que sumaron originales diseños gráficos. Antes que caer en la monotonía de esta materia prima rompieron las siluetas y sedujeron inmediatamente con vestidos largos, chaquetas levita y looks de varias piezas. Supieron fantasear, pero con los pies puestos sobre la tierra. “Es que la moda es, sobre todo, dominar la parte comercial, ¿ves?”, dijo un día la aguerrida y cálida Pepa Pombo a esta periodista. Bogotá y México DF cuentan con puntos de venta de la marca. “Un premio muy merecido” comentó una experta compradora presente en la noche de Cromos.

Este año se abrió una nueva categoría: Nuevos Talentos. El ganador fue Miguel Mesa Posada, un hombre de 23 años concentrado en construir su identidad como diseñador a partir de su interés por la antropología. Su talento es demoledor –“Potosí”, “Altiplano” y su más reciente colección elaborada en fique cardado y lana hablan de su capacidad para romper el jarrón– y ha sido reconocido en los últimos dos años con varios premios más. Entre ellos, el Lápiz de Acero. No recogió la escultura de Cromos porque se encuentra en el México profundo, aprendiendo técnicas tradicionales para teñir y elaborar tejidos.

El que realmente sorprendió fue el otorgado a Ana María Restrepo, una joven diseñadora que ganó en la categoría de Diseñadora Revelación. Según Chía Jaramillo, el jurado quiso destacar que “de todos los diseñadores que se presentan, es la primera que realiza intervención textil. Lo suyo es más que silueta. Utiliza el recurso de saturación exótica con referentes del trópico”. Sí, eso se ve. Una colorida composición de hilo se superpone sobre chaquetas, faldas, pantalones y vestidos –que efectivamente no presentan ninguna novedad estructural–, aunque se adivinan las ganas de proponer algo diferente. ¿Eso es suficiente? La moda exige combinar hábilmente factores muy diversos y quizá el caso de Restrepo todavía no haya logrado demostrarlo.

Por su parte, dos diseñadores más recibieron reconocimientos. Johanna Ortiz –la primera colombiana en el exitoso portal online Moda Operandi– se llevó premio por la puesta en escena que logró junto a Grupo 4 al crear un salón de seducción en el Teatro Municipal de Cali. Y el joven Andrés Pajón obtuvo el galardón para los complementos que acompañaron su pasarela en Medellín.

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*Periodista especializada en moda. Fundadora y editora de la revista digital www.sentadaensusillaverde.com

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