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“Queremos empoderar al público de Cine Tonalá”

El bogotano habla de la importancia de ver el séptimo arte como una experiencia intelectual y artística que promueve el desarrollo cultural y afecta la economía.

25 de agosto de 2015 - 10:44 p. m.
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¿El cine en Colombia es rentable?

Es rentable para algunas empresas que han encontrado un modelo autosostenible y eso pasa al interior de todas las industrias. No depende de que el sector esté bien sino de que los empresarios hayan encontrado los nichos en los cuales moverse.

¿Hay que reeducar al público colombiano?

Al público lo hemos acostumbrado a que vaya al cine no a pensar sino a entretenerse. El cine es más que eso, es una expresión artística de desarrollo cultural y una industria que afecta la economía. El público a veces se aleja de esos procesos y cree que sólo es entretenimiento, pero cuando van a una exposición de museo o leen un libro se preparan para que esa sea una experiencia intelectual y en el caso del cine no lo hacen. Por eso se frustran cuando encuentran experiencias muy poco divertidas y más emocionales. El Estado debe educar, mientras que los privados deben ofrecer cuanta variedad sea posible.

¿Faltan espacios para el cine independiente?

Faltan millones de espacios. Hay muchos a quienes sólo les interesa el negocio y en hacerse ricos de la exhibición cinematográfica, pero se necesitan más salas, que piensen en la cultura, el arte y en una sociedad más diversa.

¿De dónde nació la idea de Cine Tonalá?

Comenzó en México, con la idea de retornar a los cines de barrio, con una programación más alternativa en una locación especial. Allí el proyecto lo conoció Salomón Simón, quien nos lo planteó y nos emocionó.

¿Qué dificultades tuvieron en el proceso?

La construcción no fue fácil. Fue muy caótico y lleno de frustraciones porque queríamos tumbar una pared y había una viga estructural. Nos demoramos más en abrir y cuando lo hicimos nos tocó hacer prensa y promoción rápidamente, pero lo más difícil fue contar con gente pesimista alrededor, porque no muchos creían que el proyecto fuera a funcionar, y al final esos comentarios nos dieron más fuerza para continuar.

¿Los festivales han sido importantes para Cine Tonalá?

Por supuesto, en Cine Tonalá se le dio más importancia a la calidad de la reproducción y a la experiencia que a los otros factores internos. Esto ha sido parte del éxito y para que proyectos como Bogoshorts, que antes era In Vitro, los asuman como su casa. Al final, el público de estos festivales encuentra un lugar en el cual puede circular.

¿A Bogotá no le hace falta un festival de cine igual de grande al de Cartagena o Santander?

Creo que lo que está pasando va hacia ese sentido. Hay dos propuestas interesantes, que son Indibo y el Bogotá International Film Festival, de los que puede salir un festival muy grande que le permitiría a la ciudad proyectarse cinematográficamente. Pero es importante que existan pequeños festivales de géneros, porque eso habla de lo cosmopolita que es la ciudad y los grandes festivales de cine en el mundo ocurren en las ciudades turísticas. El festival más grande de Francia no lo hacen en París, lo hacen en Cannes y en España no lo hacen en Madrid, es en San Sebastián.

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¿Qué preparan para este primer aniversario?

El gran paso para el segundo año es darle comodidad a la gente en el servicio, mejorar la calidad de la proyección cinematográfica y la comodidad en el acceso a la información. Tenemos una página que creíamos bonita, pero pecamos de creativos y no es clara. Primero hicimos un sitio para la gente del cine y están felices, ahora queremos que la sala sea para todos. Lo que estamos apuntando es a empoderar al público para que sea parte de este proceso.

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