¿Se considera un galán de telenovela?
No. Porque no tengo la pinta, ni bellos en el pecho ni la quijada partida. Sólo me considero un actor.
¿Cómo le gusta dormir?
Con la conciencia del deber cumplido.
¿Qué colecciona?
Libros y películas.
Lo que más le apasiona.
La vida.
Una fortaleza.
La constancia.
¿Qué le gusta leer?
Buena historia, filosofía y poesía.
¿Qué haría por dinero?
Trabajar.
Una película.
La versión de Doce hombres en pugna, de Sidney Lumet.
Un proyecto.
Contar historias.
Un lugar paradisíaco.
Punta Cana.
Lo más romántico que ha hecho.
Hasta la vida misma darla por amor.
¿Y lo más cursi?
Lo anterior es cursi.
¿El personaje que le gustaría hacer?
Siempre me han gustado los héroes de capa y espada.
¿Y el que jamás haría?
El personaje de Roberto Benigni en La vida es bella.
¿Qué le incomoda?
Sin que me castigue la lengua, ser público.
Un reto.
Vivir.
Lo que más cuida de su cuerpo.
De lo que queda de mi cuerpo (risas) las rodillas.
Su actor y actriz favoritos.
Son muchos y por épocas. Ahora, Henry Fonda y Meryl Streep.
¿Qué le gusta más: actuar, presentar o escribir?
Dirigir.
De sus producciones, ¿cuál es la que más recuerda?
Betty.
Lo que más destaca de su personalidad.
Algunos dicen que soy como un camionero ilustrado.
¿Se ha hecho alguna cirugía?
No.
Su mayor tentación.
Una mirada de mujer fija y profunda.
¿Para qué tiene ‘swing’?
Para mirar.
¿Qué lo hace sonrojar?
Ser tan evidente en la vida.
¿Cuál fue su primer trabajo?
Vender ropa.
¿Y el que nunca haría?
La odontología.
Lo qué jamás perdonaría.
Uno debe perdonar todo.
¿Qué le aconsejaba su personaje de Eva a Jorge Enrique?
Compréndelas hombre, compréndelas.
¿Qué recuerda de Don Armando, en ‘Betty la fea’?
Lo difícil que era convivir con un personaje con un nivel de explosión y de neura tan grande. Me robaba mucha energía.
¿Qué hizo que se enamorara de Betty?
Don Armando se enamoró de Betty después de la primera vez que estuvieron juntos. Saca tus conclusiones.
¿Qué pensaba cuando se veía maquillado, vestido y entaconado en televisión?
Me asustaba y me decía: quién es esa cosa en el espejo que no soy yo.
Lo bello de Jorge Enrique Abello.
Mi hija.