¿Por qué decidió ser abogado?
Desde cuando estaba en el colegio me gustaba el debate intelectual. Muchas personas que terminan siendo grandes periodistas, empresarios, banqueros, son abogados de profesión. Eso es lo más llamativo de la profesión, la formación integral.
¿Y por qué el derecho bancario y financiero?
A los dos meses de haber salido de la universidad empecé la especialización de derecho financiero. Mi primera oferta laboral fue en Gómez-Pinzón Zuleta abogados, que en sus inicios era boutique especializada en derecho financiero y en inversiones extranjeras. Fue perfecto.
Maneja los grandes contratos que tiene el país en términos de infraestructura vial, ¿cuáles son los retos de esta labor?
Mis socios Santiago Jaramillo y Alejandro Linares son quienes están al frente de estos temas. Yo participo en la financiación de esos proyectos. Estas asesorías son en la modalidad de project finance, que tiene como reto que los bancos presten a un proyecto que aún no se ha construido y confíen que los recursos sean suficientes.
Su mejor defensa.
Ser suave con las personas y duro con los argumentos.
Un litigio en el que no se metería.
Mi señora es abogada y para no entrar en discusiones interminables entre un par de abogados, evito siempre ese pleito y de entrada le hallo la razón.
¿Se ha sentido alguna vez abogado del diablo?
No, siempre creemos en que el cliente tiene la razón.
El caso más difícil que ha llevado.
La reestructuración de los bonos emitidos en los mercados internacionales por Termoemcali.
El que más satisfecho lo ha dejado.
Tal vez la llegada de Avianca a la Bolsa de Nueva York.
Un juez imparcial.
Espero y confío que todos sean así. Ese es el deber ser.
El mejor cliente.
Los clientes agradecidos.
¿Cuánto dinero lleva en la billetera?
Efectivo, muy poco, uso más el dinero plástico, ese es el futuro.
¿Qué no haría por dinero?
Tomar un caso en el que creamos que seríamos abogados del diablo.
¿Cómo se ganó su primer dinero?
Trabajando como abogado júnior en Gómez-Pinzón Zuleta.
¿Por qué creerles a los bancos?
Sin ellos no habría sociedad como la conocemos hoy en día. Si los bancos no intermediaran los recursos para colocarlos a las personas que los necesitan para desarrollar su negocio, no existirían las empresas que nos prestan servicios básicos y venden artículos que necesitamos.
¿En qué no ahorra?
En las vacaciones con mi familia.
¿Quién maneja su economía?
Entre mi señora y yo tenemos un comité de administración. Yo represento el voto de ella.
Su mayor osadía.
Meterme en una jaula en el mar con tiburones blancos alrededor.
¿A qué le teme?
A las ratas.
¿Qué colecciona?
Tengo muchas medias de todos los colores. Soy objeto de burla de mis amigos.
¿Qué música escucha?
Blues, mucho Rolling Stones y electrónica.
Una canción.
Shine a light, de los Stones.
Es un amante del golf, ¿qué le apasiona de este deporte?
Es un reto con uno mismo, pero se comparte en grupo con los amigos.
¿Cuántos hoyos en uno ha hecho?
Increíblemente hice uno en el hoyo 3 del Club Campestre de Pereira, el 6 de enero de este año; me lo trajeron de reyes magos.
En una palabra, ¿cómo se define Ricardo Fandiño de la Calle?
Soy abogado, no es posible que un abogado dé una definición en una sola palabra.