¿Cómo le gusta dormir?
Para dormir, la moda incomoda.
¿Con qué ropa se siente más cómodo?
Con la que uso los domingos.
Lo más sensual y sexi que tiene.
Un jeep Wrangler.
Su postre favorito.
El bocadillo con queso.
¿Qué tan bueno es para la cocina?
Me defiendo, la cocina se la dejo a los que saben, aunque mi especialidad es el risotto fungi.
¿Para qué es hábil?
Para subir los cerros orientales en Bogotá, pero no para el descenso.
¿Si no es la actuación, qué…?
Todavía no me lo he planteado. La actuación es un camino con infinitos caminos.
La compañía que más disfruta.
Con mis amigos y definitivamente con mi familia.
¿Recuerda cuál fue su debut en la TV?
Claro, El cacique y la diosa por allá a finales de los ochenta.
¿Con quién le gustaría actuar?
Tengo un gran respeto por cada uno de los actores con los que he trabajado, aunque Benicio del Toro…
Un sueño.
Uribe, García Márquez, Shakira y el Mono Jojoy en una barcaza por el río Magdalena, al son de Alfredo Gutiérrez.
¿A qué generación pertenece?
Creo que una anterior a la generación X, pero no estoy seguro.
El día más feliz de su vida.
Hay muchos más de los que uno se imagina.
¿Qué tan creído es?
Siempre tuve esa fama, inclusive antes de entrar a la TV, y aunque no me considero creído para nada, el solo hecho de pensarlo me hace creído. ¿No es irónico?
¿Tímido, antipático o simplemente callado?
Si una situación me pone tímido, me quedo callado y paso por antipático.
El papel que jamás haría.
Yo mismo.
¿Y el qué le gustaría hacer?
Hamlet, o un papel, ya sea en cine, TV o teatro que no existe todavía y será creado por algún joven dramaturgo colombiano.
Una frustración.
No tocar bien la guitarra.
Su mayor reto.
La felicidad y generar confianza a mi alrededor.
¿Qué le dejó ‘Pasión de gavilanes’?
La posibilidad de trabajar en España, y entender que no importa el país, las personas en general ven muchas telenovelas. Hasta en los países musulmanes.
¿Cuál es el personaje que más recuerda?
Por allá en los noventa protagonicé una serie llamada Castillo de naipes que hacía DFL y escrita por Ben Odell, no sé por qué pero recuerdo mucho ese personaje.
Lo que más cuida de su apariencia física.
Que ésta no se vea bajo altas dosis de estrés.
¿Y qué le cambiaría?
Nada.
Su afición.
Poner acetatos de salsa de la vieja, en lugares varios.
¿Qué exhibe con orgullo?
Una chaqueta que me regaló Christopher Walken, con la que actuó en The King of New York y dirigió Abel Ferrara. Aunque no la exhibo con orgullo porque lleva años en el armario.
¿Cuándo llora?
Considero un defecto no poder llorar fácilmente, ni siquiera cuando estoy muy pero muy triste.
Una locura.
La de los gobernantes y su adicción al poder, la peor de todas.
A qué le pone empeño.
A no seguir los halagos.
¿Qué tan fiel es?
Es una de las cualidades que más admiro y me gusta mucho serlo.
¿El autógrafo más raro que ha dado?
A una mujer con Burka.
¿Y a quién le pediría uno?
Al gran poeta Rumi… si estuviera vivo, claro está.
Una mujer despampanante.
Penélope Cruz.